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domingo, 26 de febrero de 2012

¡Tenemos una cita, chavalería!

Ya, ya sé que la semana pasada no actualicé el blog cuando tocaba. Y ésta también andaba con problemas para ello, porque, sinceramente, cada vez que pienso "y hoy de qué hablo yo..." me vienen a la cabeza muchas barbaridades de temas acerca de los cuales no quiero seguir hablando (política blablablá blog literario blablablá todo eso) y se me quitaban las ganas. Así que casi mejor me espero hasta que se me pase el cabreo (si es que se me pasa) y mientras tanto, para que no penséis que he vuelto a escaparme sin avisar, aprovecho el hueco para recordaros que el próximo domingo día 4 de marzo tenemos una cita vosotros y yo. ¿Dónde? En Madrid. Concretamente en las Jornadas de Literatura Fantástica organizadas por la Asociación Tiramisú entre Libros. Para los amantes del género, deciros que tendréis la posibilidad no sólo de ver a esta chavala en persona y tirarle flores, ropa interior, pedradas o libros a la cabeza (el momento: domingo, siete de la tarde), sino de hacer lo propio con unos cuantos de los autores más chungos y molones (a partes iguales) del fantástico español, que se vendrán a la capital del reino a pasar el fin de semana. Aquí tenéis toda la información.

Así que ya sabéis, el domingo 4 de marzo a las siete en la FNAC de Castellana (Madrid) tenemos una cita =) =) =)


Y mientras os buscáis la piedra adecuada para lanzármela (con cariño, eso sí) a la cabezota, otra cuestioncilla que me he encontrado esta semana: hay una página en la que piden votaciones sobre los libros que hayáis leído para saber cuáles merecen formar parte de su biblioteca y cuáles merecen acabar en la hoguera de los libros malos. Para enviarlos a uno u otro lado, exigen 233 votos positivos o negativos de los visitantes de la página. De momento, La Elegida de la Muerte (Öiyya) se va salvando, pero aún falta mucho para esos 233 votos positivos... así que si lo habéis leído, y os ha gustado, y os apetece, pasaos por aquí y dadle un votillo positivo (o negativo, si es que no os ha gustado un conco), a ver si lo salvamos de la quema =) =) =)


Y... poco más. Oh, sí, que si no subo ninguna imagen esto parece como desnudito, ¿no...? Bueno, pues igual que hice en su día con la afoto de Ewan McGregor vestido con sus galas literarias para uso y disfrute del personal (y propio), vamos a buscarnos otra imagen de "escritor" que le dé alegría a la entrada sin salirse del tema... la elección del actor es completamente casual, por supuesto. Qué culpa tendré yo de que también haya hecho un papel de escritor. Dadme actores encasillados, que son los más fáciles xD xD xD xD


Nota al pie: para los más despistados, el actor vestido de escritor elegido para hoy es Benedict Cumberbatch. ¿Que quién es Benedict Cumberbatch...? Herejías a mí a estas horas no, por todos los dioses.

jueves, 16 de febrero de 2012

Acojonante

Sabéis que no me gusta mucho meterme en política. Por varias razones, entre las que destacan que esto es un blog eminentemente literario y también, por qué no decirlo, que después de tantos años malviviendo como periodista le he cogido "tirria" al politiqueo en general y a los políticos y defensores/militantes/fans en particular (no todos, que buena gente hay en todas partes, aunque... escondida, me temo). Sin embargo, hoy no puedo quedarme callada. Y conste que, como los que me conocéis ya tenéis bastante claro, mis acusaciones y mi rabia no van en contra de un partido en particular ni a favor de otro en particular. De hecho, sabéis que soy antipatizante de TODOS los partidos políticos. Sin embargo, sé que 'los de siempre' no me van a creer y que, como siempre, alguno vendrá a acusarme de roja, comunista, socialista, enchufada, lamepartesanatómicas y demás descalificaciones -un muy bonito ejemplo de cómo se defienden algunos cuando no saben emplear unos argumentos que no poseen para hacerlo-. Me da igual. O, lo que viene a ser lo mismo, me la pela en si bemol. Eso no me va a callar.

Hace cerca de un año ya dije que los partidos políticos, y sobre todo y por encima de todos el PSOE y el PP, no me inspiraban más que desprecio y aborrecimiento. Por cómo manejaban las cosas y a las personas. Por cómo se estaban montando el chiringuito para que absolutamente NADIE pudiera arrebatarles el poder bipartidista, ahora yo, mañana tú, pasao yo otra vez, y así hasta el infinito y más allá, sin que nosotros, pobres mortales, pudiéramos hacer absolutamente nada salvo tragarnos sus mentiras patateras y decidir a quién queríamos más esas elecciones, a papá o a mamá. Por aquel entonces sabíamos lo que iba a ocurrir: que, una vez más, se iba a cumplir la máxima “otro vendrá que bueno me hará”, como se cumple SIEMPRE. Que en esa ocasión ganaría las elecciones el PP y una vez más, como han hecho ellos y los otros DESDE SIEMPRE, una vez que tuvieran en sus manos el Cetro Todopoderoso se olvidarían de lo que prometieron y se olvidarían de que nosotros, los simples mortales, somos humanos y tenemos una voz.

Por desgracia, así es como está sucediendo. Sin embargo, en estos últimos días la cosa está empezando a ser francamente preocupante. Ya no por las flagrantes mentiras que, seamos sinceros, nos hemos comido SIEMPRE, con el PP y con el PSOE, y no han hecho más que provocarnos un leve encogimiento de hombros. No, es que esta vez, si os fijáis, están yendo demasiado lejos en su soberbia todopoderosa y divinización sorda a las plegarias de sus adoradores. Empezamos la semana sabiendo que todo aquello del “no vamos a subir los impuestos”, “no vamos a abaratar el despido” y “vamos a crear empleo”, como ya habíamos supuesto, era una mentira como una catedral gótica de grande. Incluso con ésas, podíamos imaginar que seguiríamos en las mismas, sin decir más que “beeeeeeee” antes de seguir pastando a la espera de que el perrito de marras nos condujera al siguiente prado. ¿Que no es verdad, que no mintieron, que soy una roja malvada y me invento las cosas? Echadle un ojito a este link.

Y el presidente de la CEOE aplaudiendo la reforma (claro) y exigiendo que se revise el Derecho a Huelga. AL LORO QUE ES DE GOMA. ¿Que se revise el derecho a huelga? ¿Pero qué me está contando, oiga? ¿Que me va a despedir así sin más por pillarme una gripe chunga, que me va a contratar por horas como a las asistentas, y que ENCIMA no quiere que pueda ni decir “pues no me mola”???? Vale, pues no os extrañéis tanto. Se sienten poderosos, porque el Gobierno les hace casito y les aprueba su reforma laboral y los sindicatos se la llevan envainando desde que descubrieron que calladitos vivían mucho mejor, dónde va a parar. Y porque el Gobierno, pasando ampliamente de considerar siquiera el hecho de que MINTIÓ y LO SABEMOS para ganar las elecciones, ha optado por matar a la mosca cojonera y ha dado un pasito más allá en su lucha aterrorizada contra los ciudadanos que aún no quieren ceder su voz al Poder, en este caso encarnados en el movimiento 15-M: primero intentó (cuando su signo era socialista y cuando su signo era popular) manipular la imagen que la sociedad tenía de ellos, después intentó acallarlos, ahora directamente se pasa la Constitución por el forro de los cojones (y en concreto su artículo 21) y disuelve las asambleas semanales, al más puro estilo “tres es conspiración para delinquir”. ¿Que no? Agüíta: leedlo aquí (by the way, hasta donde alcanza mi conocimiento esa asamblea, como todas, están perfectamente notificadas a las autoridades y a los posibles asistentes, que somos todos. Sacad vuestras propias conclusiones). ¿Os suena familiar? De aquí a la reinstauración de la Ley de Vagos y Maleantes, un paso.

Y no contentos con eso, los Todopowerful gobernantes que tenemos, sí, ésos que nos piden que nos apretemos el cinturón, que recortan en Educación y Sanidad, que acaban de presentar la Reforma Laboral más a-co-jo-nan-te que han visto las últimas décadas, que están al borde de dejarnos a todos en la puta miseria mientras ellos se suben los sueldos y se blindan sus pensiones, esos mismos van y toman la última decisión, la que ya es la Orestiada hecha flipe: mandar a las Fuerzas y Cuerpos a cargar contra los alumnos de un instituto de Valencia que protestaban por los recortes en Educación. Sí. MENORES DE EDAD. Varios heridos y un detenido. Con dos cojones. ¿Que no os lo creéis? Leña al mono: Aquí la denuncia de los profesores, aquí un artículo de opinión y aquí la condena del claustro



Pues agarraos los machos, que aquí pueden ocurrir dos cosas: que no hagamos nada (como siempre) y esta gente se piense que todo el monte es orgasmo y acabemos metidos en un estado policial absolutista sin derecho a decir ni mu (y todavía nos preguntaremos qué cojones ha ocurrido. O quizá no, que para eso Gran Hermano sigue siendo líder de audiencias en nosédónde. ¿Alguien ha leído el libro de Orwell…?), o que se líe la del pulpo como en Grecia, que tampoco está tan lejos, niños y niñas. ¿Que yo qué prefiero? Ninguna de las dos. No me gusta la sangre. No me gusta la violencia. Pero me gusta menos todavía la opresión. Y esto está empezando a ser precisamente eso. ¿Se puede salir sin violencia? Yo pensaba que sí. Ahora ya no estoy tan segura. No, cuando la respuesta de los Todopoderosos a las protestas pacíficas es ignorarlas y, llegado el caso, reprimirlas. ¿Cuál es la solución? Que nos escuchen de una puta vez. ¿Lo van a hacer...?

Ja, ja, ja.

Ah, y ahora que me cierren el blog. Que si esto no es contenido ilegal, me apuesto el sueldo a que lo será dentro de muy poquito. Oh, wait, que no tengo sueldo… bueno, pues el subsidio. Que por ahora todavía lo tengo. Aunque por poco tiempo, supongo.

lunes, 6 de febrero de 2012

(Del lat. censūra)

Últimamente la palabra “censura” está en boca de prácticamente la mitad del Universo conocido y quizá también de la otra mitad e incluso de parte del ignoto. Sindes, Sopas, Actas y demás leyes de “control” de Internet (¿cómo era eso? Sí, hombre, lo de las puertas al campo y/o al mar…) han hecho que de repente la Turba Enfurecida recuerde (o redescubra) que existe una cosita que hacen los “poderosos” cuando les molesta que la gente a la que creen manejar de repente no se deje, y esa cosita es controlar los conocimientos y las informaciones que llegan a la masa de supuestas marionetas que, de repente y merced a esos conocimientos y a esas informaciones, ya no lo son tanto. Que sí, que derechos de autor, piratería, industria audiovisual y musical, blablablá la abuela fuma y el fútbol es así, hemos jugado como nunca y hemos perdido como siempre, blablablá, lo que ustedes digan: aquí de lo que se trata, me cuenten lo que me cuenten, es de controlar lo que sabemos y lo que no sabemos. Y eso, en mi pueblo, se llama CENSURA.

Sin embargo, no quería yo hoy hacer una reflexión acerca de Megaupload y similares / futuribles / consecuencias: más bien quería recordar que, Actas, Sopas y Sindes o no Actas, Sopas y Sindes, la censura no ha dejado de existir jamás. Y los que creyeran que vivían en una época de conocimiento libre más vale que se vayan cayendo del guindo: que esto no es nuevo, y que lo de Twitter no es más que un ejemplo aislado de algo que ocurre, ha ocurrido y seguirá ocurriendo: el conocimiento es peligroso, porque si la gente SABE, la gente PIENSA, y si la gente PIENSA, la gente no se deja manejar. Y eso a los que mueven los hilos les viene fatal de los fatales. Y no me refiero sólo a los Gobiernos absolutistas y/o autoritarios: protección de regímenes, de Gobiernos democráticos, de religiones, de status quos variados que sólo se consigue dejando a la masa tan aborregada como lleva siendo toda la vida, sabiendo sólo lo que esos Gobiernos/Iglesias le dejan saber a través de los medios de comunicación intervenidos (todos lo están, en mayor o menor medida, ya sea por cuestiones ideológicas, por cuestiones de favor personal, por cuestiones económicas —subvenciones, publicidad institucional, blablabá—; y si alguien se cree eso de “diario independiente” es que es más inocente que Tarta de Fresa vestida de domingo).

Un adoctrinamiento político, moral o religioso que, en definitiva, sólo tiene como objetivo que la gente no se salga del caminito que le han marcado, que actúe, piense, sienta y crea como A ELLOS les conviene que actúe, piense, sienta y crea. Una forma de asegurarse el beneplácito del “común” para poder seguir actuando como A ELLOS les conviene sin que nadie les cuestione ni media mijita, porque al fin y al cabo ¿qué va a decir el rebaño si el pastor decide ir por esa cañada en concreto? Pues dirá “beeee” a coro y seguirá al pastor, mientras el perrete de turno mordisquea las patitas de las pobres ovejas despistadas que, débilmente, protestan y pretenden desviarse un par de metros en su camino.

Esto, por desgracia, ha ocurrido en todas las épocas desde que el mundo es mundo y el ser humano es ser humano. Ahora nos intentan controlar Internet, hace unos añetes eran los medios de comunicación, desde siempre han sido los libros. Libros censurados (ayer, hoy y siempre) porque suponían un peligro para una ideología en la que se basaba tal o cual Gobierno, para una moral en la que se basaba tal o cual religión. ¿Que no? Pues como muestra, un botón: hoy me he encontrado con esta entrada en un blog que no conocía pero del que me voy a hacer seguidora a la voz de ya: http://www.papelenblanco.com/metacritica/los-10-libros-que-han-sido-sorprendentemente-prohibidos-o-censurados


Cuando publiqué mi primera novela, La Elegida de la Muerte (Öiyya), dije medio en broma medio en serio que estaba pensando en enviarle un ejemplar al Papa a ver si lo incluía en el Índice de Libros Prohibidos, ya que eso sería una publicidad impresionante para la novela. No pensaba hacerlo, evidentemente: mi relación con la religión (la católica y las demás) es una especie de pacto de no agresión, yo no me meto con ellos (mucho) y ellos no se meten conmigo, y si se meten conmigo les ignoro y ancha es Castilla (más que nada porque si empezamos con peleas morales aquí puede haber más que palabras). Sin embargo, me vale como ejemplo: ese Índice sigue existiendo. Continúa habiendo censura. Hay libros que no se recomiendan, hay libros que no se publican. Hay autores perseguidos e incluso asesinados por escribir determinadas cosas incómodas. Y no, no sólo es en China. En todas partes, oriente y occidente, norte y sur, se siguen prohibiendo determinados libros “por el bien común”. Por si acaso a la gente le da por pensar que el capitalismo/comunismo/loquesea no es el mejor sistema, por si acaso a la gente le da por pensar que el catolicismo/protestantismo/ortodoxia/islamismo/whatever no tiene derecho a intentar imponer su moral a los humanos que viven bajo su “bondadosa” ala. Por si acaso a la gente le da por pensar que otro sistema, otra forma de gobierno, otra moral son posibles. Pensar, con lo peligroso que es eso, quita, quita.

Me pregunto si alguna vez se verá un mundo en el que no puedan controlar lo que la gente sabe. Me pregunto si algún día los poderosos, los gobernantes, los líderes religiosos, tendrán las narices de permitir que la gente SEPA TODO y actúe en consecuencia, como seres inteligentes y racionales que somos. ¿O qué pasa, que ninguno cree que su ideología, sus creencias, su moral sean lo bastante atractivas como para que la gente las elija a pesar de SABER?