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jueves, 16 de febrero de 2012

Acojonante

Sabéis que no me gusta mucho meterme en política. Por varias razones, entre las que destacan que esto es un blog eminentemente literario y también, por qué no decirlo, que después de tantos años malviviendo como periodista le he cogido "tirria" al politiqueo en general y a los políticos y defensores/militantes/fans en particular (no todos, que buena gente hay en todas partes, aunque... escondida, me temo). Sin embargo, hoy no puedo quedarme callada. Y conste que, como los que me conocéis ya tenéis bastante claro, mis acusaciones y mi rabia no van en contra de un partido en particular ni a favor de otro en particular. De hecho, sabéis que soy antipatizante de TODOS los partidos políticos. Sin embargo, sé que 'los de siempre' no me van a creer y que, como siempre, alguno vendrá a acusarme de roja, comunista, socialista, enchufada, lamepartesanatómicas y demás descalificaciones -un muy bonito ejemplo de cómo se defienden algunos cuando no saben emplear unos argumentos que no poseen para hacerlo-. Me da igual. O, lo que viene a ser lo mismo, me la pela en si bemol. Eso no me va a callar.

Hace cerca de un año ya dije que los partidos políticos, y sobre todo y por encima de todos el PSOE y el PP, no me inspiraban más que desprecio y aborrecimiento. Por cómo manejaban las cosas y a las personas. Por cómo se estaban montando el chiringuito para que absolutamente NADIE pudiera arrebatarles el poder bipartidista, ahora yo, mañana tú, pasao yo otra vez, y así hasta el infinito y más allá, sin que nosotros, pobres mortales, pudiéramos hacer absolutamente nada salvo tragarnos sus mentiras patateras y decidir a quién queríamos más esas elecciones, a papá o a mamá. Por aquel entonces sabíamos lo que iba a ocurrir: que, una vez más, se iba a cumplir la máxima “otro vendrá que bueno me hará”, como se cumple SIEMPRE. Que en esa ocasión ganaría las elecciones el PP y una vez más, como han hecho ellos y los otros DESDE SIEMPRE, una vez que tuvieran en sus manos el Cetro Todopoderoso se olvidarían de lo que prometieron y se olvidarían de que nosotros, los simples mortales, somos humanos y tenemos una voz.

Por desgracia, así es como está sucediendo. Sin embargo, en estos últimos días la cosa está empezando a ser francamente preocupante. Ya no por las flagrantes mentiras que, seamos sinceros, nos hemos comido SIEMPRE, con el PP y con el PSOE, y no han hecho más que provocarnos un leve encogimiento de hombros. No, es que esta vez, si os fijáis, están yendo demasiado lejos en su soberbia todopoderosa y divinización sorda a las plegarias de sus adoradores. Empezamos la semana sabiendo que todo aquello del “no vamos a subir los impuestos”, “no vamos a abaratar el despido” y “vamos a crear empleo”, como ya habíamos supuesto, era una mentira como una catedral gótica de grande. Incluso con ésas, podíamos imaginar que seguiríamos en las mismas, sin decir más que “beeeeeeee” antes de seguir pastando a la espera de que el perrito de marras nos condujera al siguiente prado. ¿Que no es verdad, que no mintieron, que soy una roja malvada y me invento las cosas? Echadle un ojito a este link.

Y el presidente de la CEOE aplaudiendo la reforma (claro) y exigiendo que se revise el Derecho a Huelga. AL LORO QUE ES DE GOMA. ¿Que se revise el derecho a huelga? ¿Pero qué me está contando, oiga? ¿Que me va a despedir así sin más por pillarme una gripe chunga, que me va a contratar por horas como a las asistentas, y que ENCIMA no quiere que pueda ni decir “pues no me mola”???? Vale, pues no os extrañéis tanto. Se sienten poderosos, porque el Gobierno les hace casito y les aprueba su reforma laboral y los sindicatos se la llevan envainando desde que descubrieron que calladitos vivían mucho mejor, dónde va a parar. Y porque el Gobierno, pasando ampliamente de considerar siquiera el hecho de que MINTIÓ y LO SABEMOS para ganar las elecciones, ha optado por matar a la mosca cojonera y ha dado un pasito más allá en su lucha aterrorizada contra los ciudadanos que aún no quieren ceder su voz al Poder, en este caso encarnados en el movimiento 15-M: primero intentó (cuando su signo era socialista y cuando su signo era popular) manipular la imagen que la sociedad tenía de ellos, después intentó acallarlos, ahora directamente se pasa la Constitución por el forro de los cojones (y en concreto su artículo 21) y disuelve las asambleas semanales, al más puro estilo “tres es conspiración para delinquir”. ¿Que no? Agüíta: leedlo aquí (by the way, hasta donde alcanza mi conocimiento esa asamblea, como todas, están perfectamente notificadas a las autoridades y a los posibles asistentes, que somos todos. Sacad vuestras propias conclusiones). ¿Os suena familiar? De aquí a la reinstauración de la Ley de Vagos y Maleantes, un paso.

Y no contentos con eso, los Todopowerful gobernantes que tenemos, sí, ésos que nos piden que nos apretemos el cinturón, que recortan en Educación y Sanidad, que acaban de presentar la Reforma Laboral más a-co-jo-nan-te que han visto las últimas décadas, que están al borde de dejarnos a todos en la puta miseria mientras ellos se suben los sueldos y se blindan sus pensiones, esos mismos van y toman la última decisión, la que ya es la Orestiada hecha flipe: mandar a las Fuerzas y Cuerpos a cargar contra los alumnos de un instituto de Valencia que protestaban por los recortes en Educación. Sí. MENORES DE EDAD. Varios heridos y un detenido. Con dos cojones. ¿Que no os lo creéis? Leña al mono: Aquí la denuncia de los profesores, aquí un artículo de opinión y aquí la condena del claustro



Pues agarraos los machos, que aquí pueden ocurrir dos cosas: que no hagamos nada (como siempre) y esta gente se piense que todo el monte es orgasmo y acabemos metidos en un estado policial absolutista sin derecho a decir ni mu (y todavía nos preguntaremos qué cojones ha ocurrido. O quizá no, que para eso Gran Hermano sigue siendo líder de audiencias en nosédónde. ¿Alguien ha leído el libro de Orwell…?), o que se líe la del pulpo como en Grecia, que tampoco está tan lejos, niños y niñas. ¿Que yo qué prefiero? Ninguna de las dos. No me gusta la sangre. No me gusta la violencia. Pero me gusta menos todavía la opresión. Y esto está empezando a ser precisamente eso. ¿Se puede salir sin violencia? Yo pensaba que sí. Ahora ya no estoy tan segura. No, cuando la respuesta de los Todopoderosos a las protestas pacíficas es ignorarlas y, llegado el caso, reprimirlas. ¿Cuál es la solución? Que nos escuchen de una puta vez. ¿Lo van a hacer...?

Ja, ja, ja.

Ah, y ahora que me cierren el blog. Que si esto no es contenido ilegal, me apuesto el sueldo a que lo será dentro de muy poquito. Oh, wait, que no tengo sueldo… bueno, pues el subsidio. Que por ahora todavía lo tengo. Aunque por poco tiempo, supongo.

5 comentarios:

  1. Hay que salir a la calle a dar guerra. Manifas para empezar, y luego lo que haga falta. Lo que haga falta, que está en juego nuestro sustento y nuestra libertad. Y hay que hacer esto por dos cosas:
    -Es lo único que teme el gobierno de turno, mala imagen, desestabilidad, reacciones en contra. Y el estrés puede llevarles a errores (cuanta más caña dé la poli, mejor para la causa porque quedarán como los malos, y lo siento por los que sean apaleados).
    -Porque es la única forma de revolución conocida en una sociedad como suele ocurrir adormecida, sumida en la ignorancia. Cuanto más ruido más gente se despertará. Toda rebelión empezó por unos pocos concienciados. Es que me resulta jodidamente inconcedible que PP/PSOE a estas alturas, tras no pocos gobiernos catastróficos, sigan teniendo tantos millones de votantes; es patético lo de este país.

    Y bueno, el objetivo es en esencia intentar lograr una democracia real, donde un partido no tenga mayoría aboluta sin llegar al 50% de los votos, y donde ni mucho menos se puedan recortar derechos sin consultar con los ciudadanos. Además huelga decir que hay que tener mecanismos para echar rápidamente a políticos ineficaces, corruptos o mentirosos (el PP habría caído en una semana).

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  2. No sabía lo de Valencia... joer, últimamente estamos que nos salimos en esta comunidad :(

    No nos van a escuchar...

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  3. Y todo seguirá igual hasta... que todo hijo de vecino pase hambre.
    En mi caso ya llevo más de dos años desempleado (no digo "en paro" porque nanai de la china, que no cobro un duro), y hasta ahora, gracias a mi pareja, se va tirando, pero... se acabó para ella también.
    ¿Qué nos queda? Me duele decirlo, pero hasta que no nos toca de lleno con un buen puñetazo en la frente no nos enteramos (lo vemos venir... y ya. Spain is...).
    Y cuántos habrá como yo.
    Hay que despertar, los políticos solo sirven al fajo de billetes más grande, y hacer algo... no sé, algo.
    Por mucho que joda, al final, el pueblo acabará por estallar; y hay antecedentes de lo que pasa entonces.
    A mi tampoco me gusta la violencia, pero sin comida que llevarme a la boca juro que no voy a ir por ahí repartiendo flores a la policía y gritando "estas son mis armas" con las manos en alto... Lo siento, pero no. Ya se ha visto que eso no soluciona nada.

    Muy buena entrada, por cierto. Estoy completamente de acuerdo con tus palabras.

    ¡Un saludo! :) (no todo son lágrimas, jeje).

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  4. Acojonante, tú lo has dicho. Porque asusta de verdad. Si ya pegan impunemente a niños, ¿qué más queda? Hay que manifestarse, salir, dar guerra, sí. Y, por supuesto, no volverles a votar.

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  5. El problema es llegar a la "masa crítica", al número suficiente de gente, para que la cosa prenda (iba a decir "estalle", pero yo también prefiero mantener la violencia como último recurso). El ejemplo claro fue el 15M... aunque por la propia esencia estúpida de la masa, la cosa acabó degenerando en reikistas del buen rollo y terapias de homeoputas y cayó por su propio peso. El número, que es lo que da fuerza, también es el punto débil de la masa de gente.

    Yo no diría "acojonante", sino puramente vergonzoso, lo que sucede en este jodido país. Yo, desde el mundo científico al que me dedico, veo cómo se anula la principal fuente de impulso a largo plazo de la economía de un país, que no es otra cosa que la renovación, la innovación y la investigación. Es vergonzoso que la gente siga convencida de que investigar no da beneficios, cuando (aparte de los USAmericanos) las principales potencias económicas del mundo se han colocado en cabecera después de resurgir de una guerra... en la que perdieron. Y todo por invertir en largo plazo y no en ladrillo y playa.
    Vergonzoso.
    Con la Educación y la Sanidad se están luciendo. Eso es algo que toca directamente a la gente, y en lo que debería ser más importante para ellos: los hijos y la salud. ¿Y? Como bien dice Ninotchka, la respuesta que se obtiene es "¡Beeeeeeeee!". Más que cursos de inglés o alemán, habría que sacar cursos para aprender "ovejuno", como ya hicieron Les Luthiers.

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