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domingo, 1 de enero de 2012

(Léase en tono ominoso): La saga continúa... ¡Mwajajajajajaja!

No, no hablo de una saga en particular, ni siquiera de una mía (más que nada porque mi saga aún no ha empezado... al menos, a ver la luz). De lo que se trata hoy es de un tema que me viene rondando por la cabeza desde hace algunos meses y que creo que algunos de vosotros también os habéis planteado: se trata de la bonita, afamada y nunca bien ponderada discusión acerca de las novelas vs las sagas, y todo ese fregao.

Hace algunos meses, un lector me escribía un mail para comentarme sus impresiones acerca de La Elegida de la Muerte (Öiyya). En ese mail, aparte de decirme muchas cosas bonitas, me hacía una pregunta que acabó iniciando un debate muy satisfactorio entre ambos, y digo satisfactorio porque, entre sus argumentos y los míos, salieron unas cuantas cosas curiosonas acerca de la literatura en general y el género fantástico en particular. La pregunta era: ¿Por qué esa manía con las sagas? Y seguía diciendo que la mayoría de las trilogías, tetralogías, pentalogías y n-logías que se ven por ahí pueden parecer más "literatura de explotación" que obras que responden de verdad a un plan preciso. Comentaba este lector anónimo que entendía que un escritor que ha creado un universo más o menos completo y complejo ambiente en él el grueso de su obra, pero en la mayoría de los casos le parecía que algunos autores estiraban demasiado algo que no daba para tanto…

Y yo le respondía mostrándome completamente de acuerdo con él. Y sí, me gustan las sagas, tanto para leer como para escribir. Pero en ese detalle en concreto, este lector tiene más razón que veinte santos y una canción desesperada. Sí, hay muchas sagas (aunque el término “saga” no esté excesivamente bien empleado en este contexto, ya que en realidad debería referirse a una obra que abarque las vicisitudes de varias generaciones de una familia, no a una historia dividida en varias novelas… pero a estas alturas creo que ya hemos asimilado ese otro significado :P), hay muchas sagas, decía, que dan precisamente esa sensación: la de historias que empiezan con una novela y cuya buena acogida por parte del público hace que el escritor, o el editor, o ambos, decidan estirarla para seguir vendiendo libros. Es algo completamente lícito, pero también es cierto que al lector puede darle la sensación de que le están vendiendo lo que no es, una historia larga y compleja donde sólo hay una dilatación de vicisitudes que en realidad no tienen que ver con la historia original.

Supongo que el tema da para mucho debate... y que depende de lo que el propio autor quiera hacer y cómo se plantee su obra. Por ejemplo: en mi caso, yo escribí "Öiyya" pensando en una novela independiente, y después empecé a plantear una novela distinta (también independiente), "Mellizo", y cuando empecé a desarrollar la historia en mi cabeza me di cuenta de que, para contarla bien, tenía que hacerlo en varios libros. A mí personalmente las sagas me gustan, PERO cuando son una historia completa DE VERDAD, es decir: una historia planteada desde el principio hasta el final, como si fuera una novela íntegra pero más larga. Lo que no me gusta es precisamente lo que comentaba este lector, cuando un escritor alarga de forma innecesaria, o coge su mundo y sus personajes y, después de la primera novela, los mete en más y más fregaos sin sentido por el mero gusto de alargar la historia. Yo sólo me planteé escribir una saga cuando vi que mi historia no podía contarse en un libro (salvo que ahora publiquen libros de 6.000 páginas xD), a menos que lo hiciera de forma telegráfica, lo cual no acaba de gustarme =(. Supongo que, como todo, depende de lo que quieras contar... hay historias que te piden un relato corto, hay historias que te piden una "novella", hay historias que te piden siete libros :P. El truco está en saber ante qué estás a la hora de escribirla.

Coincido en que muchas veces se aprovecha el tirón de la primera historia para alargar los beneficios desarrollando historias paralelas, precuelas, secuelas y demas "elas". De hecho, un recurso que usan muchos escritores es dejar posibilidades argumentales abiertas para seguir explotando la historia si tiene suertecilla y el público responde, un cierre en falso para seguir la historia si hay que seguirla y darla por terminada si no ha habido suerte. (No hay que confundir esto con lo que ahora se llaman “cliffhangers”, que son justo lo contrario: dejar la historia completamente abierta y en un punto culminante para cuasi-obligar al lector a comprar la siguiente novela, algo que, cuando se trata de sagas de este tipo, se hace mucho (y que, narrativamente hablando, tiene bastante valor en determinados casos; y si se hace bien, claro xD).

El “cierre en falso”, si está bien hecho (coño, pues como todo xD), puede ser una de las mejores ‘trampillas’ de este mundo: uno escribe una novela independiente, y deja abierta una posibilidad por si acaso la cosa ‘pita’ y puede seguir palante contando la historia. El problema es cuando no se deja abierta esa posibilidad, se cierra la trama y luego se abre “en falso”, que eso queda mucho peor. Y que hay muchos, muchísimos casos en los que eso se ha hecho, y el lector, que está en su derecho porque para eso paga por el libro, pues va y protesta, claro. Porque eso no es una saga, es una novela cerrada y atada, un cuerpo terminado y perfecto al que después se ha añadido un apéndice postizo pretendiendo convencer a alguien de que eso ya formaba parte del cuerpo original desde el principio.

Por supuesto, hay que distinguir de lo que estamos hablando en cada caso: no es lo mismo una serie de novelas ambientadas en un mundo o con unos personajes comunes (compuesta de historias independientes que pueden o no estar relacionadas entre sí), que una saga "falsa" (alargada de forma artificial), que una historia completa demasiado larga para publicarla en un solo volumen. A mí me gustan las historias compactas, redondas y bien desarrolladas desde el principio hasta el final (como a todo el mundo, supongo xD); si esa historia ocupa 200 páginas, guay; si ocupa 20.000, guay también, mientras sea una historia compacta, redonda y bien desarrollada DE VERDAD, no un alargamiento de los de "voy a ver si lío un poquito la madeja por aquí y así expando y en vez de vender un libro vendo veinte". Y no porque esos siguientes libros no vayan a ser buenos, que pueden ser maravillosos (y algunos, de hecho, lo son): el problema es que no son lo que me están intentando vender, no son una historia completa, son otra cosa. Y si yo quiero leer una historia completa en varios libros no quiero acabar leyendo una historia de un libro y diecinueve libros más acerca de cómo al prota le crecen los enanos por un champú en mal estado vendido por el primo hermano del malo muerto cuando por fin parecía que había conseguido su sueño de poner un circo. Y ya si me hablas de "la historia de las vicisitudes de los hijos de los protagonistas de la anterior novela", personalmente y sin ánimo de ofender creo que vomito.

Supongo que, como en todo, dependerá de la calidad del autor. Sin embargo, a priori creo que lo más honesto, tanto con el lector como con uno mismo, es saber desde el principio lo que uno está haciendo. ¿Una novela independiente? Estupendo. ¿Una serie de novelas ambientadas en ese mundo/escenario que te has inventado y que te ha gustado tanto que no quieres abandonar? Magnífico. ¿Una (mal llamada) ‘saga’, una historia larga compuesta de varias novelas que cuentan cada una una parte del total? Sensacional. Pero intentar hacer pasar una novela independiente por el primer capítulo de una saga que no existía ni siquiera en tu cabeza creo que es un poquito menos limpio. Ojo, eso no quiere decir que no se deba hacer, que sea ilícito ni que la saga resultante no pueda ser maravillosísima (de hecho, también hay ejemplos que hablan de esta posibilidad), pero a priori tiene muchas papeletas para ser un WTF en toda regla. ¿Lo mejor? Si uno no está seguro de poder escribir o publicar la saga que tiene en mente, escribir una novela independiente y después, una vez visto el panorama, emprender o no ese proyecto. Aunque claro, como en todo, cada caso es un mundo.

¿Conclusión? Básicamente la de siempre: que cada cual haga lo que le salga del cimborrio octogonal, que escriba lo que le venga en gana como y cuando le venga en gana (siendo honesto con uno mismo, con sus gustos y con sus motivaciones) y que sepa, eso sí, que el lector no es tonto y sabe lo que tiene entre manos cuando está leyendo un libro. Nada más.


PD. No, lo de “alargamiento” NO suena perverso. Son vuestras mentes, que están muy viciadas ya a estas alturas. Panda depravados.

Nota al margen: Seh, las imágenes son una ida de olla. Pero es que no quería poner ninguna de ningún libro en particular, que luego nos sentimos aludidos y hay llanto y crujir de dientes, y hoy estoy buenrrollista. Qué pasa :P

9 comentarios:

  1. La verdad es que en este tema estoy totalmente de acuerdo contigo: el número de libros debe depender de lo que demanda la historia, no de las intenciones comerciales. Al menos si el autor es honesto consigo mismo y con su arte-oficio. Si hubo algo que me alegró, fue que la Rowling le pusiera fin a Harry Potter una vez acabada la historia. Y más vale que lo deje ahí. De lo contrario, se reproduce el fenómeno de las secuelas interminables de películas que ya no aportan nada al público (en mi caso, casi que estoy siguiendo una regla autoimpuesta de no ver películas que tengan un número después del título). PD: Es bueno tenerte de vuelta blogueando :-) ¡Feliz Año Nuevo!

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  2. Se te ha olvidado una posibilidad...¿Y qué pasa cuando el autor hace una novela completa y cerrada pero los lectores se enganchan tanto con el/los protagonista(s) que exigen fervorosamente más? ¿Cuando el público le vale incluso saber las vicisitudes del héroe a la hora de ir al retrete tras tres platos de fabada? Hay que ser justos, hay autores que aprovechan el tirón, pero es por petición popular. No escupas muy alto, no vaya a ser que te veas un día escribiendo sobre cómo se le agrietan los pezones al amamantar a las tetas más grandes de Thaledia, jejejejjeeee! Feliz año flor...y que sepas que me estoy planteando organizarte una firma de ejemplares en Tenerife si esa es la única forma para que te dejes de excusas y bajes a vermeeeeeee!

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  3. xD xD xD como ya he comentado en la entrada, no va a haber secuela de Öiyya... es justo al revés, Öiyya es la precuela de una saga jajajajaja xD xD xD De todos modos, sea por presión popular, por presión editorial o por presión propia, el caso sigue siendo el mismo ;)

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  4. No se puede estar más de acuerdo.

    Las sagas hoy por hoy no son más que un hito comercial. Esto yo no lo veo con Malaz. El propio autor lo comenta "yo tenia una idea para unas 8 novelas". Pero hay pocas "sagas" si se les puede llamar asi que se salven del gigante capitalista.

    Aún así, como pocos libros compro (viva las bibliotecas), tampoco me importa, más material de lectura, aunque ultimamente solo me leo novelas de 1 solo libro, o de maximo 3, que ya esten escritos y publicado.

    Lo que hace el señor Martin, a mi, me da verguenza, ya que deja a la fantasia como algo puramente comercial.

    Un abrazo.

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  5. Y sin embargo, la idea de Martin no era de un solo libro desde el principio... como demuestra el hecho de que en Juego de Tronos la historia sólo empieza y se nota cuando lo lees (no concluye, deja más interrogantes de los que despeja, el final no se puede considerar cerrado desde ningún punto de vista). Canción es un ejemplo de saga "auténtica", por mucho que Martin tarde años y años entre libro y libro ;) de hecho, precisamente el hecho de que tarde tanto debería suponer una merma de su comercialidad...

    Una idea de saga "auténtica" y que sin embargo sí tiene trampilla (el por si acaso sólo publico el primero) es Harry Potter, cuya historia, la del primer libro, se cierra... y sin embargo la historia completa de la saga no, pero si no hubiera seguido publicando ese libro se podría haber leído de forma independiente. Eso ocurre también con La espada de fuego de Negrete, por ejemplo: novela cerrada, cuasi-independiente, cuya saga, sin embargo (como se deduce de los interrogantes que se responden más tarde y de los hechos que enlazan posteriormente con esa novela), ya estaba planteada desde el principio. Ninguna de ellas pueden considerarse sagas "falsas" (podrán gustarte más o menos, eso ya es otra cuestión): a lo que yo me refería era a las novelas independientes que, una vez en venta, tienen éxito y su autor/editor deciden continuarlas en pro de una mayor venta. Y por supuesto eso no implica que sean malas, sólo que a priori no me gustan ;)

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  6. Pensé en los mismos ejemplos que me has puesto aqui, Harry Potter y La espada de Negrete. La verdad yo no veo nad mal las sagas, lo que veo con malos ojos es esa falta de ideas, y estirar y estirar y hacer eterno algo solo para sacar más libro. Esto de por si ya tiene merito, pero yo no lo soporto.

    Y a ver cuando publicas el segundo de Öiyya, que por aqui algunos tenemos ganas de seguir leyendo!

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  7. Hay otros punto a considerar, las series de libros (prefiero llamarlas asì) son una forma còmoda de poder desarrollas un universo para un autor, ya que crea uno para un conjunto de libros y economiza esfuerso. Como ser humano los escritores tambièn son perezosos y pueden preferir crear un libro muy largo en ve de reinventar constantemente los mundos que escriben.
    Un caso muy interesante es de Pratchett, en el que vemos que usa hàbilmente el mundodisco para ambientar allì cinco series disitnctas de libros y unitarios que son deliciosos. Y Mundodisco se convierte en un mundo persistente de una profundidad ùnica de la que se le pueden desprender un millòn de historias distintas.

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  8. The Cuentist, yo creo que lo de Pratchett no es una "saga" propiamente dicha, ya que el crea novelas autoconclusivas, ambientadas en el mismo universo, pero cada una pudiendose leer independientemente de la otra. Vaya que en cada obra yo creo que trata un tema diferente.

    Esto me ha hecho pensar que quiza con Conan y durante esa epoca, se pusiera de moda, o se copiara el canon de crear "aventuras" en un mismo universo con ciertos personajes que enlazaran. Vemos asimismo todas las novelas que hay sobre Conan, siempre autoconvlusivas y independientes (a mi forma de ver). De este tipo hay mucho, pero yo creo que los tiros van más por las sagas propiamente dichas de hoy en dia.

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  9. Efectivamente, Mundodisco no es una saga, es una serie. Y yo no he dicho en ningún momento que no me parezca lícito que un escritor cree un universo y se quede en él, ya sea en forma de saga o de serie... lo que he dicho es que no me gusta que un escritor saque de una novela conclusiva una saga que no existe a priori, nada más ;) (y por supuesto, como en todo, hay grados...)

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