Sígueme

Tw Fak Pint Yobe G+ Tumblr LinIn Amazon Goodreads Lektu Podcast Contacto rss

lunes, 19 de septiembre de 2011

De géneros, subgéneros, subsubgéneros, primos, tíos, sobrinos y demás familia. Y el gato.

Pongámonos en la siguiente situación hipotético-demostrativa: un día cualquiera (puede ser un martes por la mañana, por ejemplo), una librería (o gran superficie con cacho destinado a libros, o incluso gran superficie destinada a libros, que las hay, para que luego digan que no se lee y todas esas cosas). Un incauto comprador en potencia que se pasea por entre las estanterías/mesas/aparadores/lugares de exhibición y/o exposición de libros, buscando algo que echarse a la boca (o, en este caso, a los ojos). Si resulta que el incauto comprador en potencia no va a tiro hecho (sabiendo exactamente qué libro quiere o una aproximación muy aproximada, vaya), pueden darse las siguientes posibilidades:

1- Que acabe echándose a los ojos el libro con la portada más agresivamente hiriente para las retinas, en un intento de impedir que dicha portada haga efectiva su amenaza silenciosa (“O me compras o te vas a cagar, machote”) y le salte a la yugular en el momento más inesperado.
2- Que acabe echándose a los ojos el libro que más cerca tenga de la manopla cuando su cerebro amenace con ir a la huelga, montarle una manifestación antisistema y/o una sentada a las puertas del cráneo, o directamente implosionar y salir convertido en gelatina grisácea por sus orejas, nariz, boca y demás orificios de entrada/salida.
3- Que acabe echándose a los ojos una garrafa de colirio comprada a granel en la farmacia que un avispado emprendedor acaba de abrir justo al lado de la librería/gran superficie en cuestión.
4- Todas las anteriores son ciertas.
5- La gallina.

¿Por qué? Bueno, vamos a presuponer que todos hemos ido a la caza y captura de un libro en los últimos n años (si no eres de “ese tipo de gente”, pruébalo: es una experiencia tan adrenalínica como subirse en una de esas atracciones a las que en mis tiempos llamaban ‘montañas rusas’ y ahora les llaman cosas muy feas —sobre todo los que están montados en ellas, que de hecho llegan a llamarlas gritos inarticulados, vómitos y crujir de dientes en general—). Si es así, quizá os hayáis dado cuenta de que eso de “voy a ver qué leo hoy” es tan complicado como descubrir el peso atómico de la kriptonita una noche de borrachera con la única ayuda de una pizarra vileda, un boli bic naranja y una tabla de límites cuando x tiende a infinito. Porque hay tantísimos géneros, subgéneros, subsubgéneros, mezclas, dispersiones, variantes, circunvalaciones, deconstrucciones, divagaciones, anexos, convexos, eximentes, palíndromos, concatenaciones y marsupiales que eso de “quiero un libro” se ha convertido en algo parecido a llegar a Ikea y decir “quiero un mueble”. Con la diferencia de que los libros no te los montas tú (salvo los de “Elige tu propia aventura”, claro) y de que, habitualmente, las instrucciones de uso del libro se entienden.

No, en serio: yo intento mantenerme al día en esto de los géneros literarios y tal, por aquello de que me dedico a escribir, pero os juro por mi peluche mutante que cada vez que tengo una conversación acerca del tema me paso hora y media con la cara que se le quedó a mi abuela el día que intenté explicarle de qué iba “eso del intenné”. Vamos, cara de WTF, pa entendernos. ¿Cyberpunk, ucronía distópica, ci-fi hard, ficción onírica, steampunk, terror cósmico…? ¿MANDÉ? O_O ¿Dónde ha quedado eso de “fantasía, ciencia-ficción, terror, romance, best-seller”, de toda la vida, oiga? Ha llegado un momento en el que alguien me intenta decir de qué va un libro y tengo que abrir el google veinte veces para enterarme del puñetero género del puñetero libro. Con lo fácil que era la vida cuando sólo había narrativa, lírica, dramática y ensayo, y el mayor desafío al que te enfrentabas era encuadrar el subgénero epistolar…

Y bueno, supongo que de lo que se trata (como siempre que alguien intenta organizar algo) es de ordenar lo que a priori parece un caos para que el lector no se vuelva gilipollas intentando averiguar qué libro le puede apetecer en qué momento, pero… no sé yo si eso de dividir y dividir y dividir y volver a dividir no es un error gordísimo. Y no sólo porque ahora haya que hacer un Master en Oxford y complementarlo con varios cursos CCC y dos grados universitarios para entender de qué nos están hablando cuando nos hablan de géneros literarios (o simplemente cuando vamos a la anteriormente mencionada librería/gran superficie), sino porque, como suele ocurrir cuando se ordenan las cosas, hay algunas que no encajan en ninguna parte, y las que parece que sí encajan resulta que en realidad encajan porque haces mucha fuerza al cerrar el cajón. Vaya, como cuando dices “tengo tres cajones en la cómoda: uno para la ropa interior, otro para calcetines, otro para bufandas”. Vale, genio: ¿y el bañador dónde lo metes? ¿Las medias van en el de ropa interior o en el de calcetines? ¿Y esos calcetines que son con suela, van en el de los calcetines o los llevas al armario de las zapatillas de andar por casa? ¿Y el fular de la foto de “la pose” (ver entradas anteriores xD), encaja donde las bufandas? Por cierto, ¿los guantes y los gorros también los metes con las bufandas? ¿Y la pamela de las bodas…?

Vamos, que no. E incluso cuando dices “enga, pues me voy a Ikea (sic.) y me compro una cómoda de quinientos cajones, y así no hay problema”. Bueno, pues sí hay problema. Porque entonces querrás tener las bufandas rojas con los guantes rojos y el gorro rojo, y la bufanda azul con los guantes azules y el gorro azul, pero resulta que en teoría tienes un cajón para bufandas, otro para guantes y otro para gorros, ¿no? Así que no puede ser, del mismo modo que aunque tengas un cajón para bragas y otro para tangas y otro para sujetadores y otro para… loqueseosocurra xD, resultará que te apetece guardar el tanga negro con el suje que va a juego, y volveremos a liarlo todo.

Pues yo creo que algo parecido sucede con los géneros literarios. Si ya había problemas para clasificar las obras cuando sólo había narrativa, lírica, drama y ensayo (¿Qué pacha si una novela tiene una parte teatralizada, por ejemplo? ¿Y las obras de teatro en verso? ¿Y las novelas ensayísticas, o los ensayos novelados? ¿Eh, eh, eh?), imaginaos ahora que hemos decidido passsar de la cómoda de cuatro cajones y comprarnos una de ésas que se pueden ir ampliando por módulos cada vez que a uno se le ocurre que quiere un cajón más. Y nos encontramos con novelas que son “de ci-fi hard con un componente distópico, onírico y de terror cósmico fantástico”. Y a ver en qué puñetero cajón metemos la puñetera novela.


...

(Yo la metería en el de las bragas negras, por cierto).

(En serio).

Y luego existe una cuestión curiosísima… y es que cuando encontramos varias novelas que encajan en el mismo cajón (a.k.a. género, aunque es más bien probable que sean veinticinco cajones/géneros), resulta que (como es lógico, normal y hasta deseable), no tienen naaada que ver entre sí. ¿Problema? Ninguno, salvo que es posible que (por ejemplo) alguien te diga “Boh, paso de leer ‘El nombre de la rosa’, es del mismo género que ‘La profetisa’, que es una ful”. O “Ni de broma me leo ‘Muerte de la Luz’, es del mismo género que ‘Titan A.E.’, que me pareció un bodrio”. O “Vamos, hombre, me voy yo a leer ‘Canción de Hielo y Fuego’, con la ‘Dragonlance’ tuve bastante”. Y a ver cómo le explicas tú que no tiene absolutamente nada que ver ni en temática, ni en desarrollo, ni en estructura, ni en público, ni en calidad. Puedes decírselo, claro; pero ya va de primeras con la cara esa de :/ y es bastante probable que, si lo coge, lo coja sin ganas y no le mole. Porque ya va predispuesto a que no le mole, qué le vamos a hacer. No hay nada peor que pillar algo por obligación. ¿O a vosotros no os pasa que cuando os dicen "tienes que... (insértese lo que sea)", os entran ganas de hacer justito lo contrario? Pues eso.



Es decir, volvemos a la misma conclusión que ya hemos extraído en bastantes ocasiones: al final, existen (o deberían existir) tantos géneros como autores. Más, de hecho: existen (o deberían existir) tantos géneros como libros. Cada novela tiene su propio género, su propio cajón. Cada libro es un mundo. Y fun y pin.



Nota al margen: sí, me apetecía poner a la colega con la motosierra. Qué pasa, hoy me he levantado con ganas de asesinato preventivo. Será que es lunes. Meh.

13 comentarios:

  1. Si claro, para el escritor es comodísimo: yo soy mi propio género, ¡Hala!, porque yo lo valgo.
    Pero al pobre y sufrido lector, como tu dices, entre tanta subdivisión y tanta etiqueta, nos volvéis locos. Yo soy lectora de géneros, mas que de autores, y ahora, la verdad, es un poco difícil centrarse ;)

    ResponderEliminar
  2. De hecho, sería más cómodo tanto para el escritor como para el lector, en cierto modo xD los subgéneros y subsubgéneros están planteados más bien mirando al lector que al escritor, y si tú dices que te haces un lío, entonces me estás dando la razón =)

    ResponderEliminar
  3. Yo soy de la misma opinión que Úrsula K.LeGuin. A la porra con los géneros, ordenemos los libros por orden alfabético (hace años que hago eso con mis cds). Los géneros puede que alguna vez significaran algo, pero hace tiempo que solo son etiquetas comerciales. Pueden servir para orientarte un poco, pero tampoco hay que tomárselos muy en serio, las propias editoriales tampoco lo hacen, mirad por ejemplo la portada de la reedición de "Los viajes de Tuf".

    ResponderEliminar
  4. Bueno, es que eso más bien es una cuestión de marketing... Esa portada está orientada a atraer a fans de la serie de Juego de Tronos, porque Los viajes de Tuf no tiene naaaaada que ver con el caballero de brillante armadura que han puesto en la portada xD por muy Martin que sea...

    ResponderEliminar
  5. Si, eso de ordenarlos por orden alfabético va bien cuando los tienes en tu casa y ya los has leído. Pero si quieres un libro de un determinado estilo, y llegas a la librería buscando "Algo nuevo de ..." te puedes volver loca :)))

    ResponderEliminar
  6. Si tienes razón. Pero como yo soy un foco de entropía en mí misma, y además, en esto de los libros, como de todo, en mi biblioteca te puedes encontrar fácilmente a una tal Virginia Pérez de la Puente entre Conan Doyle y un libro de crucigramas. O más probablemente SOBRE otros dos libros de cualquier género y/o autor, y/o editorial, y/o tamaño, y/o lo que sea. Sé que hay gente que ordena los libros, pero a mí es un concepto que se me escapa por completo. Hay demasiados criterios... Uno puede volverse loco. Así que yo, normalmente, uso uno muy simple: ¿Me ha gustado? Pues va delante,. ¿No me ha gustado? Pues a la fila de atrás, bien escondido, para no recordarlo. (Sí, tengo fila de atrás en la librería, qué pacha. Las casas son muy pequeñas hoy en día)

    Y cuando compro, pues lo mismo. Me la trae al pairo dónde hayan querido colocar el libro, o en qué género les ha parecido mejor encuadrarlo. A mí es que el marketing me la pela muchísimo, la verdad. Así que escojo un libro al azar, lo abro, leo un par de páginas... y me lo llevo o busco otro y empiezo el proceso de nuevo.

    PD: Yo las bragas negras las guardo con los bolígrafos.

    PD2: Te has olvidado de los anacolutos :(

    ResponderEliminar
  7. No, no... los anacolutos tienen entrada propia, los estaba reservando xD xD xD

    ResponderEliminar
  8. Yo leo la sinopsis, y quizá hojeo las primeras páginas. Si es por Internet y no sé nada del autor ni de la obra, quizá lo googleo. Si la cosa parece interesante, lo leo. Si no, no. Ya no me dejo llevar mucho por eso de los géneros y familia que le endilgan en la editorial y en la librería...

    ResponderEliminar
  9. Yo hace bastante que me planté en la clasificación de géneros "de toda la vida". ¿Salen robots? Pues Sci-Fi. Admito alguna subdivisión para enteraos (como sci-fi dura o space-opera), pero casi nunca las aplico. Cmo mucho puedo decir que tal novela es más para adolescentes o tal es más para adultos.

    "Vamos, hombre, me voy yo a leer ‘Canción de Hielo y Fuego’, con la ‘Dragonlance’ tuve bastante"

    Un amigo mío de toda la vida (y con el que me intercambiaba los libros de la Dragonlance), me dijo hace poco que si ya había empezado a leer novelas de verdad. Lo dijo en tono bromista, pero me sentó de un mal...
    Parece ser que si lees Terramar en vez de Millenium, es que no has madurado.

    ResponderEliminar
  10. Pffff callaaaaaa, no hurgues xD. Yo todavía me enfrento al eterno "¿Y cuándo vas a escribir libros de verdad?". Quizá ése es uno de los mayores males de la clasificación por géneros: el hecho de denostar, denigrar e incluso despreciar un género entero (en este caso, la fantasía) por el mero hecho de que haya libros de calidad menor. Y es la pregunta que siempre me hago: ¿qué pasa, que en otros géneros no hay libros malos de huevo, o qué? ¿Tiene que ser la fantasía el género 'cutre', porque alguien escribió un libro malo y a otro alguien se le ocurrió decir que eran libros de cuentos para niños? Mi no comprender.

    ResponderEliminar
  11. Es que los escritores también sois unos desconsiderados, dando tantos problemas de clasificación. Yo me imagino al librero o bibliotecario de turno con un libro de Pratchett en la mano: "A ver, ¿esto lo meto en humor o en fantasía?". O peor aún, con uno de Didio Falco: "¿Humor, policíaco, histórico, culebrón familiar? ¡Socorrooo!"

    ResponderEliminar
  12. Nusé, yo escribo lo que me apetece y que lo clasifique otro si le da por ahí xD xD xD

    ResponderEliminar
  13. Una vez leí un fragmento de entrevista/conversación que me hizo bastante gracia, era algo así:

    - Pero oiga, deberá usted admitir que el 90% de la fantasía es basura...

    - Señor... el 90% de TODO es basura.

    Y es que es eso... hay que reconocer que libros buenos y malos los hay en todos los géneros. Yo me separo los géneros como mucho en 5 o 6 direcciones: fantasía/ci-fi/terror, que van a veces de la mano, luego tendría thriller, donde entran aquellos libros de thriller que no tengan elemenos te fantasía/ci-fi/terror, y luego si acaso novela histórica. Pero eso sólo lo hago para entenderme yo mismo XD y cuando voy a comprar un libro suelo usar el método de abrir una página al azar y leer un poco (ya que me suelo fiar poco de los textos de contraportada) pero también he de decir que últimamente suelo ir a piñón fijo que está la economía y el precio de los libros como para gastarte el dinero en un bodrio :(

    ResponderEliminar