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viernes, 30 de septiembre de 2011

Un año más, Dos Hermanas y muchos hermanos...

Parto para Dos Hermanas en un ratejo, a participar en las Jornadas de Literatura Fantástica que se organizan allí cada año y que han pasado de ser "la Hispacon chica" a un encuentro con entidad propia, cada edición con más categoría y más participación y, sobre todo, una ocasión ideal para que tanto los que nos dedicamos a esto de juntar letras para conformar historias de fantasía como los que se dedican a leerlas podamos reunirnos, conocernos, charlar, intercambiar impresiones, gustos, críticas, insultos y alabanzas (siempre desde el cariño, y no, no es coña) y, por supuesto, pasar un fin de semana digno de una oda en endecasílabos y rima consonante.

No, no es una alabanza vacía de ésas que a veces se hacen cuando te invitan a un sitio y quieres quedar bien. Recuerdo las jornadas del año pasado con un pinchazo de nostalgia a la altura del estómago: lo pasé tan bien, me reí tantísimo, conocí a una gente tan maravillosa, que todavía estoy que no me lo creo y ya ha pasado ¡UN AÑO! Madre mía, quién lo iba a decir. Y lo que ha cambiado mi vida en un año, dicho sea de paso, y sin que yo me haya enterado siquiera de que esos doce meses se me han escapado de entre los dedos.

Pues eso, que parto para tierras sevillanas. Ya os contaré el lunes (o el martes, si necesito recuperarme... cosa que es bastante segura xD) qué tal se nos ha dado. Entre tanto, quería yo compartir con vosotros una nueva sorpresita que me han dejado en youtube: un vídeo basado en los personajes de La Elegida de la Muerte (Öiyya). No es un trailer, como los muchos que han salido: es simplemente un montajito con escenas de película que pretende representar la relación entre los dos protagonistas, Issi y Keyen. Y sí, quizá sea un poco excesivamente azucarado, y quizá no sea la imagen que yo tenía de ellos cuando escribí la novela (aunque reconozco que Matthew Modine hace un Keyen bastante acertado, y eso que ni siquiera sabía que estaba interpretándolo xD), y quizá sea difícil pasar por encima de la ambientación "piratona" de la peli original e imaginarlos a ambos en un ambiente pseudomedieval, pero el caso es que a mí me ha hecho la misma ilusión que siempre ver que hay gente que todavía dedica parte de su tiempo a hacer estas cosas sobre mis 'niños'. Muchísimas gracias al autor (creo que es autora, por su perfil de youtube) =) =) =) =)

lunes, 26 de septiembre de 2011

Ellas cuentan


Ése es el título del "mano a mano" que vamos a tener este domingo Montse de Paz (entre otras cosas, ganadora del último Premio Minotauro, fantástica escritora -y escritora fantástica- y genial colega) y yo en las VI Jornadas de Literatura Fantástica de Dos Hermanas (Sevilla), que este año tienen como lema "Donde los mundos se unen".

Así que nosotras contamos. Bueno, pues sí, contamos. Narramos historias, y en el tiempo que llevamos dedicándonos a esto de escribir hemos demostrado que, aunque sólo sea un poquito, se nos tiene que tener en cuenta. Así que Montse y yo hemos decidido contar, y en concreto contar lo que nos parece que resulte tan raro, tan excéntrico, tan digno de mención, que dos mujeres se dediquen a escribir fantasía y ciencia-ficción. ¿Qué pasa? ¿Que es un género de, por y para hombres? Porque usted lo diga, oiga. Y apuesto lo que queráis a que los que asistáis a esa charla-coloquio-debate-loquesea entre Montse y yo saldréis de allí convencidos de que las mujeres podemos contar lo que nos dé la gana. Y escribimos lo que nos da la gana, y desde luego no tenemos por qué ceñirnos a una temática, a un género, a un público, a una forma o a un fondo por el mero hecho de ser mujeres. ¿Os atrevéis a intentar contradecirnos...? =) ahí dejo el reto. Si lo aceptáis, el domingo a las 12.30 nos vemos para el segundo asalto.

Por cierto, los que os animéis a venir a Dos Hermanas (y hayáis conseguido reservar plaza en las jornadas, que creo que ya se han agotado) no sólo podréis charlar con Montse y conmigo acerca del papel de las mujeres en la fantasía: también pasaréis un rato fabuloso con colegas de la talla de Laura Gallego (cuyo curriculum creo que no es necesario recordar), Manel Loureiro ("Apocalipsis Z"), Francisco de Paula ("El guerrero elfo"), Jorge Magano ("El chico que no miraba a los ojos"), Federico Casado Reina (blogger y crítico cinematográfico) y Nieves González (Bibliotecaria de la Universidad de Sevilla). Y muchos ratos igualmente fabulosos con la gente de Sevilla, que mes a mes, año tras año, demuestran que son unos tipos (y tipas) im-presionantes. Y fun y pin. =)



Nota al margen: no, yo no soy ninguna de las dos muchachas de las afotos. Son Montse de Paz y Laura Gallego, por si no las habíais reconocido a estas alturas ;)

lunes, 19 de septiembre de 2011

De géneros, subgéneros, subsubgéneros, primos, tíos, sobrinos y demás familia. Y el gato.

Pongámonos en la siguiente situación hipotético-demostrativa: un día cualquiera (puede ser un martes por la mañana, por ejemplo), una librería (o gran superficie con cacho destinado a libros, o incluso gran superficie destinada a libros, que las hay, para que luego digan que no se lee y todas esas cosas). Un incauto comprador en potencia que se pasea por entre las estanterías/mesas/aparadores/lugares de exhibición y/o exposición de libros, buscando algo que echarse a la boca (o, en este caso, a los ojos). Si resulta que el incauto comprador en potencia no va a tiro hecho (sabiendo exactamente qué libro quiere o una aproximación muy aproximada, vaya), pueden darse las siguientes posibilidades:

1- Que acabe echándose a los ojos el libro con la portada más agresivamente hiriente para las retinas, en un intento de impedir que dicha portada haga efectiva su amenaza silenciosa (“O me compras o te vas a cagar, machote”) y le salte a la yugular en el momento más inesperado.
2- Que acabe echándose a los ojos el libro que más cerca tenga de la manopla cuando su cerebro amenace con ir a la huelga, montarle una manifestación antisistema y/o una sentada a las puertas del cráneo, o directamente implosionar y salir convertido en gelatina grisácea por sus orejas, nariz, boca y demás orificios de entrada/salida.
3- Que acabe echándose a los ojos una garrafa de colirio comprada a granel en la farmacia que un avispado emprendedor acaba de abrir justo al lado de la librería/gran superficie en cuestión.
4- Todas las anteriores son ciertas.
5- La gallina.

¿Por qué? Bueno, vamos a presuponer que todos hemos ido a la caza y captura de un libro en los últimos n años (si no eres de “ese tipo de gente”, pruébalo: es una experiencia tan adrenalínica como subirse en una de esas atracciones a las que en mis tiempos llamaban ‘montañas rusas’ y ahora les llaman cosas muy feas —sobre todo los que están montados en ellas, que de hecho llegan a llamarlas gritos inarticulados, vómitos y crujir de dientes en general—). Si es así, quizá os hayáis dado cuenta de que eso de “voy a ver qué leo hoy” es tan complicado como descubrir el peso atómico de la kriptonita una noche de borrachera con la única ayuda de una pizarra vileda, un boli bic naranja y una tabla de límites cuando x tiende a infinito. Porque hay tantísimos géneros, subgéneros, subsubgéneros, mezclas, dispersiones, variantes, circunvalaciones, deconstrucciones, divagaciones, anexos, convexos, eximentes, palíndromos, concatenaciones y marsupiales que eso de “quiero un libro” se ha convertido en algo parecido a llegar a Ikea y decir “quiero un mueble”. Con la diferencia de que los libros no te los montas tú (salvo los de “Elige tu propia aventura”, claro) y de que, habitualmente, las instrucciones de uso del libro se entienden.

No, en serio: yo intento mantenerme al día en esto de los géneros literarios y tal, por aquello de que me dedico a escribir, pero os juro por mi peluche mutante que cada vez que tengo una conversación acerca del tema me paso hora y media con la cara que se le quedó a mi abuela el día que intenté explicarle de qué iba “eso del intenné”. Vamos, cara de WTF, pa entendernos. ¿Cyberpunk, ucronía distópica, ci-fi hard, ficción onírica, steampunk, terror cósmico…? ¿MANDÉ? O_O ¿Dónde ha quedado eso de “fantasía, ciencia-ficción, terror, romance, best-seller”, de toda la vida, oiga? Ha llegado un momento en el que alguien me intenta decir de qué va un libro y tengo que abrir el google veinte veces para enterarme del puñetero género del puñetero libro. Con lo fácil que era la vida cuando sólo había narrativa, lírica, dramática y ensayo, y el mayor desafío al que te enfrentabas era encuadrar el subgénero epistolar…

Y bueno, supongo que de lo que se trata (como siempre que alguien intenta organizar algo) es de ordenar lo que a priori parece un caos para que el lector no se vuelva gilipollas intentando averiguar qué libro le puede apetecer en qué momento, pero… no sé yo si eso de dividir y dividir y dividir y volver a dividir no es un error gordísimo. Y no sólo porque ahora haya que hacer un Master en Oxford y complementarlo con varios cursos CCC y dos grados universitarios para entender de qué nos están hablando cuando nos hablan de géneros literarios (o simplemente cuando vamos a la anteriormente mencionada librería/gran superficie), sino porque, como suele ocurrir cuando se ordenan las cosas, hay algunas que no encajan en ninguna parte, y las que parece que sí encajan resulta que en realidad encajan porque haces mucha fuerza al cerrar el cajón. Vaya, como cuando dices “tengo tres cajones en la cómoda: uno para la ropa interior, otro para calcetines, otro para bufandas”. Vale, genio: ¿y el bañador dónde lo metes? ¿Las medias van en el de ropa interior o en el de calcetines? ¿Y esos calcetines que son con suela, van en el de los calcetines o los llevas al armario de las zapatillas de andar por casa? ¿Y el fular de la foto de “la pose” (ver entradas anteriores xD), encaja donde las bufandas? Por cierto, ¿los guantes y los gorros también los metes con las bufandas? ¿Y la pamela de las bodas…?

Vamos, que no. E incluso cuando dices “enga, pues me voy a Ikea (sic.) y me compro una cómoda de quinientos cajones, y así no hay problema”. Bueno, pues sí hay problema. Porque entonces querrás tener las bufandas rojas con los guantes rojos y el gorro rojo, y la bufanda azul con los guantes azules y el gorro azul, pero resulta que en teoría tienes un cajón para bufandas, otro para guantes y otro para gorros, ¿no? Así que no puede ser, del mismo modo que aunque tengas un cajón para bragas y otro para tangas y otro para sujetadores y otro para… loqueseosocurra xD, resultará que te apetece guardar el tanga negro con el suje que va a juego, y volveremos a liarlo todo.

Pues yo creo que algo parecido sucede con los géneros literarios. Si ya había problemas para clasificar las obras cuando sólo había narrativa, lírica, drama y ensayo (¿Qué pacha si una novela tiene una parte teatralizada, por ejemplo? ¿Y las obras de teatro en verso? ¿Y las novelas ensayísticas, o los ensayos novelados? ¿Eh, eh, eh?), imaginaos ahora que hemos decidido passsar de la cómoda de cuatro cajones y comprarnos una de ésas que se pueden ir ampliando por módulos cada vez que a uno se le ocurre que quiere un cajón más. Y nos encontramos con novelas que son “de ci-fi hard con un componente distópico, onírico y de terror cósmico fantástico”. Y a ver en qué puñetero cajón metemos la puñetera novela.


...

(Yo la metería en el de las bragas negras, por cierto).

(En serio).

Y luego existe una cuestión curiosísima… y es que cuando encontramos varias novelas que encajan en el mismo cajón (a.k.a. género, aunque es más bien probable que sean veinticinco cajones/géneros), resulta que (como es lógico, normal y hasta deseable), no tienen naaada que ver entre sí. ¿Problema? Ninguno, salvo que es posible que (por ejemplo) alguien te diga “Boh, paso de leer ‘El nombre de la rosa’, es del mismo género que ‘La profetisa’, que es una ful”. O “Ni de broma me leo ‘Muerte de la Luz’, es del mismo género que ‘Titan A.E.’, que me pareció un bodrio”. O “Vamos, hombre, me voy yo a leer ‘Canción de Hielo y Fuego’, con la ‘Dragonlance’ tuve bastante”. Y a ver cómo le explicas tú que no tiene absolutamente nada que ver ni en temática, ni en desarrollo, ni en estructura, ni en público, ni en calidad. Puedes decírselo, claro; pero ya va de primeras con la cara esa de :/ y es bastante probable que, si lo coge, lo coja sin ganas y no le mole. Porque ya va predispuesto a que no le mole, qué le vamos a hacer. No hay nada peor que pillar algo por obligación. ¿O a vosotros no os pasa que cuando os dicen "tienes que... (insértese lo que sea)", os entran ganas de hacer justito lo contrario? Pues eso.



Es decir, volvemos a la misma conclusión que ya hemos extraído en bastantes ocasiones: al final, existen (o deberían existir) tantos géneros como autores. Más, de hecho: existen (o deberían existir) tantos géneros como libros. Cada novela tiene su propio género, su propio cajón. Cada libro es un mundo. Y fun y pin.



Nota al margen: sí, me apetecía poner a la colega con la motosierra. Qué pasa, hoy me he levantado con ganas de asesinato preventivo. Será que es lunes. Meh.