La antología, coordinada por el grupo literario Sevilla Escribe (al que pertenezco, aunque ni naciese ni viva en Sevilla =) cosas de la vida), está publicada por la editorial Veintitrés Escalones y os puedo asegurar que tiene entre sus páginas algunas auténticas obras de arte del género fosco-terror =)
Aquí tenéis la portada y la nota de prensa de la editorial (por cierto, no puedo sentirme más orgullosa al ver que, de todo el libro, han elegido precisamente un fragmento de mi relato para la promoción. Un honor ser elegida, y más junto con un pedazo de autor como es Juan Ángel Laguna).
Título: PARA MÍ TU CARNE (Antología Z de Sevilla Escribe)
Editorial: Veintitrés Escalones
Nº de páginas: 352
Tamaño: 230mm x 150mm
Encuadernación: Rústica con solapas
PVP: 18 €
ISBN: 978-84-15104-74-2
Ilustración de la portada: Luis Nct
En esta antología encontrarás relatos de Félix Morales Hidalgo, Virginia Pérez de la Puente, Pedro Escudero Zumel, Francisco Jesús Franco, Luisfer Romero Calero, Alejandro Castroguer, Juan de Dios Garduño, Juan Ángel Laguna, Manuel Mije, Vanessa Benítez Jaime, Francisco J. Sosa Garduño y Carlos Sisí.
“Blanca como el polvo de arroz con el que se maquilla una geisha, sino blanca como los periódicos trasnochados, blanca como un hueso mordido por la intemperie. Óscar lo descubrió en el rostro cerúleo de su abuelo, cuando lo velaron allá arriba, en Jasa. Ese blanco corrupto, el mismo que se enseñoreaba de la casona, era la inconfundible firma de la muerte. Como una huella dactilar. Y por eso dudó, y estuvo a punto de dar media vuelta y largarse como alma que lleva el diablo. Pero ya había avanzado demasiado y decidió descubrir lo que se escondía tras del dédalo de papeles amontonados como barricadas imposibles.
Así fue cómo descubrió a Margarita.
Muerta.”
(Juan Ángel Laguna)
“Gritó. De angustia, de odio, de dolor. Y, al tiempo que gritaba, dio un fuerte tirón que arrancó limpiamente la cabeza del cuerpo del anciano, ahogando con el brusco crujido de su cuello al partirse el sonido de su aullido de terror.
La sangre cálida salpicó su rostro y sus brazos. No lo notó. Solo sus ojos percibieron las gotas que se escurrían lentamente hasta su codo, que caían después sobre la tierra reseca y negruzca. Sangre. Gotas como cera caliente derritiéndose en una vela negra. Soltó la cabeza, que cayó a sus pies con un golpe sordo. Después, sus dedos se desasieron de la sucia camisa del hombre. También el cuerpo cayó al suelo y quedó tumbado junto al cadáver de uno de los jóvenes, que todavía lo miraba con ojos acusadores desde las profundidades de su capucha negra.”
(Virginia Pérez de la Puente)
Vaya pintaca que tiene, pero hija, ¿es que solo se escribe últimamente sobre zombis? :(((
ResponderSuprimiraun así, entre Juan Ángel y tú me estáis tentando a saltarme mi norma de que más de un libro de zombis al año, me hace daño.
Veremos que puede más, mi glotonería o mi natural aversión a los muertos andantes ;)
Los vampiros, hombres lobo, no las ñoñerias de crepusculo y tal, mas bien del tipo Anne Rice(aunque esta mujer tiene algun problema sexual reprimido, casi todos los hombres son gays y casi todas las mujeres lesbianas), Underworld..., y los zombies, son mi debilidad absoluta, me tientasss...me tientasss....
ResponderSuprimirNi, eres una corruptora de mentes,
¡¡¡ Crux Sancta Sit Mihi Lux,
Non Draco Sit Mihi Dux.
Vade Retro Satana
Numquam Suade Mihi Vana
Sunt Mala Quae Libas,
Ipse Venena Bibas. !!!
XDXDXD
Me encanto tu relato cera negra. Desconcertante el comienzo :)
ResponderSuprimirVaya, muchas gracias =) me alegro de que te gustase... ;) es lo primero de zombies que escribo, porque no es un mito que me atraiga a priori, pero intenté darle algo 'distinto' ;)
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