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miércoles, 18 de mayo de 2011

Cuatro descerebrados

Esto no va de punkies, ni de rastafaris, ni de okupas, ni de skins, ni de cuatro descerebrados antisistema como se ha dicho por ahí. Esto no va de tres tíos que se aburrían una noche de viernes y, en mitad de los vapores alcohólicos y de los provocados por otras sustancias menos legales, decidieron liarla parda para sacudirse el hastío de encima. Esto no va de jetas, ni de inadaptados, ni de vagos o maleantes, ni de pazguatos o pelagatos que no tienen otra cosa en que emplear el tiempo que en decir "De qué se trata, que me opongo".

Esto va de una gente que un día decidió que ya le habían tomado bastante el pelo. TODOS. Los unos, y los otros. Los de un lado y los del otro. Los rojos y los azules, los verdes y los de todos los colores. Los que piensan que el poder del pueblo es decirle "elige, la pastilla roja o la azul", una vez cada cuatro años, y el resto del tiempo el poder del pueblo es hacer lo que les salga de los mismísimos cojones. Un despotismo ilustrado vestido de democracia, un todo por el pueblo pero sin el pueblo que ha acabado equiparando "pueblo" a "ricos y poderosos" y, el resto, a pobres borregos a los que, una vez cada cuatro años, les dan la opción de cruzar la carretera o quedarse a este lado.


Esto va de una gente a la que ya no le vale con soltar un "joder" en la intimidad y seguir agachando la cabeza en público. Va de una gente que no quiere seguir sufriendo para que los de siempre puedan vivir en su nube de lujos inmerecidos. Esto va de una gente que un día se hartó de partidos políticos, de banqueros, de mentiras y de robos a mano armada con la excusa de "es culpa de la crisis", una crisis cuyos culpables reciben lo que a los borregos nos quitan, cuando el Gobierno se convierte en un Robin Hood depravado que roba a los pobres para "ayudar" a los ricos, cuando la oposición consiente en continuar restando derechos a los borregos y aumentándoselos a sí mismos. Esto va de una gente que se hartó de ver cómo los privilegiados aumentaban sus privilegios a costa de su esfuerzo, dejándolos a ellos sin trabajo, sin sueldo, sin casa, sin dignidad. Esto va de una gente que un día se hartó de miradas condescendientes, de medias sonrisas, de falsos halagos y de mentiras que ya no se creen ni ellos.

Esto va de ti y de mí.

Sin partidos. Sin banderas. Sin réditos electorales ni promesas a cambio de votos. Sin otro objetivo que el de dar una palmada en la mesa y decir "estamos aquí, y este país no es vuestro: es NUESTRO". ¿Cuatro descerebrados? Súmenle uno más. Creo que con esto hacemos varios miles.

5 comentarios:

  1. Desde Uruguay apoyo la medida. ¡Arriba el pueblo español! ¡Duro con los políticos tarúpidos! Y... ¡suerte con eso! (por las dudas).

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  2. Gracias, Gissel. No sólo España: el mundo entero debería dar una hostia bien gorda encima de la mesa, a ver si se enteran de una vez de que "el pueblo" somos nosotros, no ellos.

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  3. La verdad, es que a mis 33 años que van para 34 no he votado ni una sola vez, porque a pesar de que creo en la democracia, no creo para nada en ESTA democracia, justo y exactamente por lo que dice Nini en este blog, ¿Para qué cojones voy a votar si yo no estoy representado?¿Para qué cojones voy a votar si el que salga elegido roba lo mismo o mas que el que hay ahora? Porque no nos engañemos son TODOS corruptos y TODOS se quedan con mas de lo que les pertenece. Y si por casualidad aparece alguien que no acepte sobornos, que sea íntegro, no dura ni un dia en el sistema, porque no pueden permitirlo por miedo a que se les acabe el chollo si, el íntegro denuncia a los que no lo son.
    Así que no voto, porque no creo que me sirva de nada, salvo perder una mañana de domingo en una cola...por desgracia esto está así.

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  4. Bueno, yo personalmente creo que no votar no es el camino. El camino es votar, pero no votarlos A ELLOS. A los que nos demuestran día a día que creen que somos borregos, a los que se han instaurado en un bipartidismo atroz e intentan perpetuarlo cambiando la ley electoral para que los partidos más pequeños no tengan acceso a los parlamentos y ellos, con cada voto nulo o en blanco, con cada uno que decide no votar, obtengan más poder y más representación. Creo, sinceramente, que el camino es plantarse el domingo en las urnas y votar a un partido pequeño (hay muchos, aunque no lo parezca; que cada uno elija al que más le guste o mejor le represente). Mira, échale un ojo a esto: http://www.pateandopiedras.com/2011/04/la-diferencia-entre-abstenerse-votar-en-blanco-y-el-no-les-votes/

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