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jueves, 5 de mayo de 2011

Caca, culo, pedo, pis

Como lo prometido es deuda, aquí va una repreciosa reflexión acerca de ese tema tan apasionante del que hablábamos hace algunos días en los comentarios de este mismo blog: de cómo en literatura se obvia casi hasta la patología una de las funciones corporales más importantes, absolutamente ineludible y común a TODOS, como es la evacuación. Sí, se dice así, yo no he inventado el diccionario de sinónimos. Si lo queréis más claro, aquí lo tenéis: hacer pis y caca. Hala.


La excreción (useasé expulsión de excrementos, más conocidos como caca y pis) ocupa un lugar fundamental en el funcionamiento de nuestro organismo. Vaya, que si no excretas, la palmas. Todos lo hacemos: que levante la mano el que no haya hecho cacotas o pisetes en su vida. No vale que la levante un recién nacido ¬¬
Vale, todos sabemos que hay que hacerlo; pero por razones sociales y/o culturales se ha convertido en un tabú, en una palabra malsonante, en un insulto, en el jijiji de los niños (uy lo que he dicho), en el sgrunt de los mayores (uy lo que ha dicho).


El hombre —como especie, no como género— necesita comer y beber, cagar y mear, dormir, y follar. A estas necesidades básicas (sí, follar es una necesidad básica, ¿no habíamos dejado la reproducción por esporas para otras especies…?) se le pueden unir la limpieza corporal (cosa que, eso sí es cierto, varía según la época de la que hablamos, del estatus social, de la costumbre y de la propia guarrería intrínseca de la persona), el mantenimiento de la temperatura corporal (aka defenderse del frío/calor) y morirse. De necesidades fisiológicas, en literatura se habla poquito, y eso es un hecho. De comer y beber sí, que está bien visto; de otras… bueno, morirse también está bien visto xD, sobre todo cuando eres un personaje malencarao o tu muerte aporta dramatismo al tema, si de literatura hablamos. Abrigarse también, desvestirse para aguantar el calor un poco menos pero también. ¿Lavarse? Poquito. O sea, está bien visto hacerlo, pero mal visto enseñarlo. También está mal visto no hacerlo y oler mal, así que nos encontramos ante una de esas preciosas contradicciones que tanto nos gustan. ¿Zoscarse al vecino? Menos aún, pero estamos trabajando en ellou. ¿Hacer pis y caca…?

Buf.

Lo que está claro es que estamos mal hechos. O si no que venga el Dios Creador (quien quiera que sea, con o sin nombre, masculino, femenino, ambos, neutro o indiferente) y me explique por qué demonios (sic.) están tan cerca los órganos excretores y los reproductores. Porque vamos, es que si están más cerca son el mismo, como ocurre en uno de los dos géneros y en uno de los dos aparatos excreto-reproductores. Algunos piensan: ¿qué pasa, que no había cuerpo para ponerlos? ¿No podrían haber puesto el padato excretor en los pies, y dejar tranquilos y limpitos los bujerillos/extensiones de pasarlo bien? ¿O quizá será que sí estamos bien hechos, y somos nosotros, con nuestras rarezas culturales, los que hemos hecho de los excrementos un tabú de mierda…?

Los bichos no tienen esas melindres. Usan sus propias catalinas y pisecillos para delimitar el territorio, para construir nidos, para camuflarse y como carnet de identidad (dándole un nuevo significado a la frase “huele a ti, cariño”). El ser humano, por el contrario, ha hecho de la mierda un objeto asqueroso, repulsivo, algo que cuanto más lejos esté, mejor. Y si no está, mejor que mejor. Fus, fus, fuera, caca.

Hay algunas excepciones: esos indios norteamericanos que comían sopa de excrementos, o los indios de la India —yep— que se untaban en zurullos y se comían las cacas de sus gurús, o los árabes que hacían inciensos milagrosos con las deposiciones de sus reyes, o esos que van y dicen que las caquitas del niño Jesús tienen poderes curativos, vaya usted a saber de dónde habrán sacado las caquitas del niño Jesús, que venga la Virgen y nos lo explique, si es que hoy en día en e-Bay se vende cualquier cosa, válgame; las heces de santos usadas como reliquias, la caca de vaca xD utilizada cual pintura al temple para purificar lugares (ein?), los tíos que se comen sus propias deposiciones para demostrar que ‘pasan’ de las cosas terrenales (sí, bueno, vale, y yo, pero sinceramente prefiero un buen chuletón, así entre vosotros y yo).

Ha habido dioses de los excrementos en algunas culturas: los romanos, por ejemplo, tenían una diosa de las letrinas que respondía al precioso nombre de Cloacina y en cuyo templo cualquiera entraba; en México había una diosa coprófaga, Sechiquecal, que comía cacolas y fue la creadora de los demás dioses, yo no quiero decir nada al respecto que luego me dicen que insulto. Incluso entre los judíos, en la época en la que se entregaron a la idolatría, se rindió culto a Belfagor, que aparte de tener nombre de gato de brujo de Percevan y/o demonio infame y/o fantasma del Louvre, también exigía que sus adeptos hicieran sus necesidades en su altar. Ahí, dándolo todo, nunca mejor dicho xD xD xD. Eso sin olvidarnos de los que le dan alegremente a la coprofilia, y aquí es donde se nos junta el sexo con la mierda y acabamos hablando de lo único, con lo cual ahí lo dejo y allá cada cuál con su cacuálo. No, no os voy a linkar ese vídeo en el que todos estáis pensando: no fui capaz de verlo en su día, como para atacaros con él así indiscriminadamente.

Puesto que el tema-ñorda nos suena mal (hete ahí el significado del palabro “malsonante”), la cacota acaba camuflada bajo cientos de eufemismos. Y si es así en nuestra vida diaria, en la que no nos cortamos demasiado a la hora de soltar exabruptos, improperios y demás sonajerías (sí, podemos gritar bromas soeces y procaces a todas horas, pero nos cohibimos un poco más a la hora de chillar bromas que incluyan excrementos), ¿cuánto no será en la literatura?

En los libros, la gente ni caga ni mea (lo cual no es óbice para que muchos lean mientras cagan). Y si lo hacen, desviamos la mirada respetuosamente. No sé si a vosotros os pasará, pero yo cuando leo en un libro que el héroe/heroína pilla un matorral y se baja los calzones me siento incómoda, casi como si mi héroe/heroína se hubiera caído de su pedestal. Y luego me siento tonta, porque qué cojones, si yo misma acabo de levantarme del retrete, ¿acaso eso me resta dignidad? ¿POR QUÉ? ¡Pero si todos lo hacemos! Y el que no lo haga, explota. Y una rotura de intestino grueso con peritonitis, o un espachurramiento de vejiga, SÍ que tienen que ser asquerosetes. Aparte de potencialmente perniciosos para la salud, claro.

Es tan estúpido como cierto. El tabú del sexo, del que ya hemos hablado en otras ocasiones, se va superando poco a poco en la literatura (en la fantástica; en otras, va más rapidito). El tabú de las heces… pues no. Como siempre, me centro en fantasía, que es lo que más conozco. No sé vosotros, pero yo no he leído muchas escenas de cagurrutinamiento en mi vida; ahora mismo me viene a la mente la serie de George R.R. Martin, en la que sí que hacen pises y cacas (de hecho hay una escena bastante épica con la mierda como protagonista, los que hayáis leído la saga sabéis a cuál me refiero). Y poco más. En Príncipe de Nada se menciona algo, pero muy por encima; y eso que en todo lo demás nuestro amigo Bakker no se corta. Pero, como decíamos, si el tabú del sexo está costando, el de la excreción ni os cuento… Tanto es así que en la mayoría de los libros los protas ni siquiera van al baño, de lo cual se deduce que ni se duchan los tíos. Salvo que alguien ambiente una escena en una ducha/baño (al más puro estilo Psicosis o La pasión turca), nada de nada de nada. Vaya, que Harry Potter tardó cuatro años en darse un baño (y al final se lo tuvo que dar ‘por huevos’ xD), y todavía está por ver que el chaval haya vaciado sus intestinos durante los seis años y pico que estuvo en Hogwarts. Pensar en gentes como Aragorn hijo de Arathorn, Caramon Majere, Drizzt Do’Urden o Rand Al’Thor agachándose y poniendo cara de esfuerzo es… bueno, no se piensa porque es impensable. Creo que ni siquiera nuestro amigo Geralt de Rivia enseña minga más que para zoscarse a Yennefer, y eso que su saga es bastante más ‘natural’ en cuanto a la humanidad de los personajes se refiere (contradicciones tengo, oiga, puesto que es una saga de fantasía con personajes no humanos pululando por ahí).

En realidad, la escatología (en el sentido excretor del término) sólo se usa en literatura, en la mayoría de las ocasiones, como recurso cómico. Y sólo en determinados géneros. Los libros que hablan del tema suelen ser o bien comedias, o bien libros infantiles (curioso), y la mayoría están dedicados exclusivamente a ese tema. Antaño se utilizaba un poquito más (desde Catulo hasta Quevedo pasando por Sade o Joyce y otros muchos han hablado del tema, aunque la mayoría lo hacían en forma de sátira).


¿Qué es lo que ocurre entonces, que para presentar a un personaje le rebanamos una de sus funciones corporales más importantes? Ni siquiera hace falta que el autor busque que el personaje en cuestión esté idealizado: un personaje no heroico, con sus fallos, con sus inquietudes, con sus miserias, con sus blablabla, y pese al énfasis que ponemos en todo lo que le hace humano, zas, le quitamos precisamente eso. ¿Por qué? Pues por lo que decíamos antes: una cuestión cultural, tan sencillo como eso.

Cuando hablábamos de sexo hace un par de entradas o tres, decíamos que el refrote y el retoce eran una herramienta magnífica para describir a un personaje. De ahí la defensa que yo hacía de las escenas de sexo, puesto que, como argumentaba entonces, “dime cómo follas y te diré quién eres”. Sin embargo, en el tema excretor creo que no se puede decir lo mismo: ¿dime cómo cagas y te diré cómo eres? Naaah, no creo. Quizá sí “dime dónde/cuándo cagas y te diré cómo eres”, en determinados momentos y situaciones: por ejemplo, poner a un tío haciendo sus cositas en algún sitio inconveniente te puede servir para decir “mira qué guarrete/hereje/irrespetuoso”. O viceversa, en un entorno en el que todos lo hacen a la buena de Dios, poner a uno que se esconde o lo hace en una letrina/WC bien limpita/o. Pero en el resto de los casos, poco vamos a describir con eso.

¿Es absolutamente necesario, entonces, ponerlo? Supongo que no, porque todos cagamos igual (salvo atasco gastrointestinal y/o virus idem, jajajaja) por lo que eso no describe exactamente nada de un personaje (es decir: o haces tus necesidades, o mueres, así que se presupone que las haces xD). ¿Se puede poner? Pues claro. Supongo que queda a elección del autor hacerlo o no. Si eres escritor y quieres que tu obra sea tan realista que huela, entonces quizá deberías ponerlo. Tampoco se puede perder de vista la capacidad dramática del asunto, y lo que nos puede aportar si nos dejamos de melindres: lo que decíamos antes de los personajes, o una mejor descripción del entorno, de las costumbres, de la sociedad en la que se mueven los personajes, todo eso. Si ese tipo de realismos te la sudan, entonces no lo hagas. Tampoco, creo, es un asunto tan fundamental, salvo para reflexionar sobre cómo a veces la cultura nos obliga a pensar cosas un poco tontas.

Edición post-mortem: nótese que, con la cantidad de guarrerías gráficas que se podrían haber puesto, la autora, con gusto exquisito (je), ha optado por poner fotos no excesivamente desagradables. Salvo la de Hello Kitty cagando rosa, que es un poco WTF jajajaja
Una pregunta que se me viene a la mente en estos momentos: ¿Por qué "escatológico" se refiere tanto a la función excretora como a las creencias apocalípticas de las diferentes religiones? ¿Acaso es porque en el Apocalipsis/Ragnarok/comosellame el mundo se irá a la mierda...?

16 comentarios:

  1. Mareee Nini, hoy se puede decir que has escrito una entrada de mierda (perdona el chiste fácil).

    Yo creo, simplemente, que estos temas tan mundandos se presuponen, como el valor a los soldados, y que no es necesario describir una escena de cacotas y perder espacio de libro en eso (sobre todo cuando a la gente no le hace mucha gracia, tu misma has confesado que no te hace mucha), salvo para relatar una situación cómica y poco mas...como bien has dicho.

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  2. Hombre, el valor de los soldados no se presupone ;) muchos soldados cobardicas hay...

    Eso sí, no creo que haya muchos que no hagan kk jajajaja

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  3. Por cierto, como lo haran? imaginate en el fragor de la batalla con las balas zumbando por encima de tu cabeza...y de repente...ese apretón inoportuno. No puedes hacer como Gila y llamarlos por teléfono...¿Es el enemigo? oiga si, si, que digooo que si hacemos un alto el fuego, que mi capitan se lo hace por la patilla, a ver si hacemos un receso para ir a las letrinas....

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  4. Pues combatir, con el pastel pesándote en los gayumbos/bragas...tiene que ser la leche de cómodo...XDXDXD

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  5. Seh, tiene que ser una mierda xD xD xD

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  6. y es como se haría, no de otra manera, segurísimo, otra no quedaba. y eso no se pone en ninguna peli o libro, aunque sea algo tan inevitable (no es lo mismo relatar que tu personaje se va al baño a hacer sus cosas sin más (aunque podría aprovecharse la ausencia del personaje)) que relatar lo dura que es la guerra cagándose encima del miedo y del inoportunismo de la batalla, que podría ser un detalle muy humano.

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  7. ¡Por Om, cómo me he reído! Sobre todo porque me has hecho imaginarme al Viggo Mortensen con su abrigo-guardapolvo negro agachado detrás de un matorral sufriendo en silencio, y... creo que a partir de ahora ESDLA no volverá a ser lo mismo (aparte, con lo que "jalan" los hobbits, sus cacotas deben ser tamaño troll, por lo menos). Estooo... disculpad, es que soy valenciana...

    Una novela en la que se habla mucho de los problemas intestinales de la prota es "La soledad era esto", donde la narradora se queda a gusto hablándonos del tema, y no queda mal porque se las arregla para que lo relacionemos con sus rollos psicológicos.

    Y mira que precisamente estaba yo pensando en escribir una entrada en mi "bloj" contando una experiencia personal con el asunto...

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  8. ¿Una experiencia personal? Yiiijaaaaaah, eso puede ser... eh... instructivo jajajajajajajaja!!

    Lo que dices de Aragorn (y que viene muy bien al hilo de la entrada): cuando te encaprichas mucho de una persona y no te hace caso, siempre viene alguien y te dice "imagínatelo cagando"... jajajajajajaja el corta-enamoramientos más efectivo. No acabo de entender por qué, pero el caso es que es así xD xD xD

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  9. Ya, pero como a la persona que le digas eso sea coprofílica, ya la has cagado, XD se enamorará más,...XDXDXD

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  10. ¿Esas cosas se notan en la cara...? Porque si es que no, quién sabe a quién le estás diciendo qué xD xD xD

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  11. Pues mira, ya lo he escrito. A ver qué os parece (advierto que no es apto para las Sansas de la vida): http://tinyurl.com/6b2m2mp

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  12. Jajajajajajajajajajajajaaaaa xD xD xD me parto jajaja xD xD xD

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  13. Desde ahora cuando vea a Obelix con su menhir, me acordaré siempre de Condesadedia XDXD

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  14. Pues uno de los padres de la literatura fantástica, el mismísimo Michael Ende habla de lo mismo en "La Historia Interminable" . En una parte de la historia, Bastian tiene que dejar de leer el mágico libro porque… ¡¡ tiene que ir al baño!! y el mismo se pregunta "¿Por qué no le pasa lo mismo a los protagonistas de las historias que lee?"

    jaja... estupendo detalle de Michael Ende sin duda.

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  15. Anda, pues no había yo caído en eso, pero es cierto... xD xD xD

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