jueves, 13 de junio de 2013

Haciéndome soñar

Los chicos del foro de Öiyya se portan conmigo como si fueran mis hermanos, padres, hijos y mejores amigos, todo junto pero no revuelto. No sé si ya habéis visto la cantidad de fan-arts que han hecho sobre mi última novela, El sueño de los muertos (y todos impresionantes), pero es que los tíos siguen y siguen y no sólo mantienen vivo un foro que yo auguraba que moriría en menos de un año, sino que encima se lo curran muchísimo. Y MUY bien.

Cada nuevo fan-art que veo en ese foro me pone eufórica. Pero los vídeos... los vídeos es que me hacen soñar. Y llorar, a veces, de pura emoción. Porque son GENIALES (y no, no es que lo diga para quedar bien, es que son GENIALES), porque están trabajadísimos y pensadísimos, porque tienen una calidad casi profesional, porque (imagino que) a cada vídeo le dedicarán unas cuantas horas preciosas de su tiempo, y porque están hechos con un cariño por mis novelas que se nota en cada uno de los fotogramas (que han "mangao" de pelis ya existentes y que han escogido con muchísimo cuidado para que encajen en la historia de El sueño de los muertos, y lo han conseguido al 100% :O), en cada segundo de cada vídeo, en las músicas, en los títulos, en todo lo que hacen.

Ellos dicen que tienen una guerra interna entre los partidarios de los dos castings y que por eso hacen tantos fanvídeos, para ver qué grupo supera al otro. Sea como sea, cada vídeo yo lo siento como un homenaje a esa novela que yo escribí sentada a solas en mi salón, con la única compañía de un gato y una lumbalgia. Y por eso sueño, y lloro, y me emociono: porque sé que cada vez que hacen un vídeo ellos también sueñan, aunque sólo sea por un instante, con que un día habrá una película o una serie basada en El sueño de los muertos. Y que han soñado al leer la novela. Y que siguen soñando, cuando hablan de ella, cuando discuten, cuando debaten, cuando imaginan qué vendrá después, cuando se asoman a mi facebook o a mi twitter (o incluso al twitter de Minotauro) a preguntarme si se sabe algo de la siguiente, si la he escrito ya, si van a poder leerla pronto.

Algún día les haré yo un homenaje o un regalito como corresponde. Hoy sólo tengo a mano este blog =/ así que me limitaré, de momento, a darles las gracias de todo corazón por todo lo que están haciendo por/para/desde/según mi novela, y enlazar aquí los vídeos que con tanto trabajo y mimo han estado haciendo estos últimos meses: los tenéis en la página oficial de El sueño de los muertos, en la página de Facebook y en esta lista de reproducción en Youtube. Porque merecen ser vistos, porque son una auténtica pasada y porque son maravillosos, todos y cada uno de los vídeos, todos y cada uno de los foreros de Öiyya.

Y por si hay alguno "comodón", aquí os dejo el último que han publicado, esta misma tarde (o quizá ha sido esta mañana y yo no lo he visto hasta después). Para que os hagáis una idea de con quiénes nos estamos jugando los cuartos :O que esa gente casi casi parece profesional.


domingo, 9 de junio de 2013

Y seguimos para bingo ÒÓ

Voy a resubir esta entrada, porque este fin de semana me han tocado mucho en los perifollos circunstanciales y en las entrañas más adentradas :P Veréis, esto que escribí allá por diciembre (y creo recordar que hice una entrada similar hace cosa de un año, o quizá fueran dos) resulta que continúa no sólo teniendo vigencia, sino que cada vez "la cosa" está peor. Hoy mismo me he encontrado con otro de esos plagios interneteros, y esta vez era en una forma que, parece ser, es mucho más común que la que denunciaba por aquel entonces: en forma de copieteo de vídeo de youtube.

Veréis, esta chavala que os habla es escritora (hasta ahí de acuerdo), y además es fan de muchas frikadas, entre ellas Canción de Hielo y Fuego, la obra de George R.R. Martin (cosa que creo que también ha quedado clara en más de una ocasión). Hace cosa de dos añitos, cuando HBO emitió el capítulo 1x09 de la serie Juego de Tronos, yo andaba por mi casa de Mérida en plena baja por depresión y estrés laboral y me dio por pasar un par de mañanitas tontas haciendo una chorrada: un vídeo de esos de "Hitler se entera...", con la escena tantas veces empleada de la peli El Hundimiento, para hacerles un guiño a los pobres espectadores de la serie que, al no haber leído los libros, no sabían lo que se les venía encima. El vídeo lo subí a youtube, está aquí:



Un día después, viendo el "éxito" del vídeo en cuestión, incluso me dio por traducirlo al inglés y subirlo para los nohispanoparlantes, que al fin y al cabo eran los primeros que habían visto el capítulo de marras:



Y cuál será mi sorpresa al enterarme hoy, por una amiga, que una chavalina a la que no tengo el gusto de conocer, una tal Tachicoma000, hace poco más de un año subió ESE MISMO VÍDEO (el original, el que hice con los subtítulos en español) a su cuenta, y que llevaba meses recibiendo comentarios halagadores del tipo "eres genial, eres superlisssta, eres superdivertiiiida, eres estupeeenda, tu guion es genial" sin que se le cayera la jeta de vergüenza ni, por supuesto, se plantease en ningún momento aclarar que el vídeo "genial y divertido y guay y estupendo" NO ERA SUYO sino mío. Vamos, un caso más de aprovechamiento del curro de otro en beneficio del propio ego, porque otro motivo yo es que no le veo, la verdad .______.



Sí, sé que es difícil de reclamar porque, al fin y al cabo, la escena en cuestión ni es suya ni es mía (ni es de ninguno de los miles que la hemos usado para echarnos unas risas). Pero a mí me jode, qué queréis que os diga, porque al fin y al cabo me costó un trabajo inventarme los malditos subtítulos y sincronizarlos con la escena como para que venga cualquier pazguata a pillar el vídeo y decir que fijaos qué guay lo que se me ha venido a la mente, soy superlissssssta y superocurrenteeeeeeeeee" ÒÓ Vamos, que me cabrea. Me cabrea tanto como que me manguen un relato, o un cacho novela, o que enterarme que a un colega o compañero o camarrrada de letras le han mangado un relato o un cacho novela. Porque, aunque en este caso yo no vaya a cobrar un euro por ese vídeo (lógicamente), el trabajo de los subtítulos sigue SIENDO MÍO. Del mismo modo que cuando me mangaron el fanfiction de Harry Potter y la sombra de la serpiente (éste de aquí) y lo vendieron como si fuera el auténtico libro 7 de la saga de J.K.Rowling yo no pensaba ganar un euro con ese libro (un fic no se puede comercializar, los personajes son propiedad del autor original) y sin embargo me jodió, me encabronó y me puso de los nervios nerviosos ÒÓ

Y lo jodido es que cada día me encuentro un nuevo caso de robo con alevosía y mucho morro. Todos los días los que nos dedicamos a esto de las letras vemos con estupefacción cómo un ente ignoto pone en su estado de Facebook, o en su blog, o en su web, o en su diario personal, un texto que ha escrito otro alguien, lo firma con su propio nombre y lo suelta, hala, tan feliz, aguardando a que todos sus contactos le dediquen una salva de aplausos por su habilidad literaria y su genuina inspiración de miércoles por la mañana. Plas plas plas eres un genio, qué bien escribes, eres nuestro ídolo, te queremos, voy a buscar unas bragas a ver si te las tiro a tu muro de Facebook o en los comentarios de tu Fotolog para demostrarte mi amor incondicional y mi ardoroso deseo.

Lo flipo en gominolas. No, en serio que lo flipo. En gominolas. Y además se me abren las carnes de la rabia que me da ver estas cosas. Y se quedan tan felices y tan contentos, los tíos. O, peor aún, cuando entras a sacarles los colores por sisarte un texto (o sisárselo a un compañero) encima te insultan, o se ríen de ti, o te vienen con “marxate ke aka no vuscamos mas ke disfrutar d nuestros inspiracions i no keremos jente ke benga ha molestar”. Oh, espera, sí, ahora me creo mucho más que el autor del texto seas tú, perdona, ya me voy. Muy bueno, por cierto. O «es k solo keria conpartirl haci ke no digas ke e robao xk solo lo e puesto aki». Bien, campeón, es que eso es robarlo, chavalín, pequeñuelo, cosa linda, ay ay ay animalito eaea.

No son casos aislados, no: por ejemplo, en esta página unos cuantos compañeros recopilan los plagios, robos y demás afrentas que se van encontrando por la red. Ni es la única página, ni son los únicos robos, por desgracia.

¿Que no es para tanto? Joder que si es para tanto. Si tú dedicas tu jornada laboral a construir una casa, yo no voy con todo el morro y te la mango o te la okupo o digo que la he construido yo y se la vendo al vecino del quinto, que tiene goteras y el del sexto se dedica a bailar claqué los viernes por la noche y hace tiempo que dice que se quiere mudar. Si dedicas tus noches a hacer punto, yo no voy, te mango el jersey y se lo voy enseñando a todo el vecindario para que admire mi habilidad con las agujas, fíjate qué rechupiguay me ha quedado el diseño a rombitos de la sisa con lo jodido que es hacerlo, ¿eh? ¿A que soy genial? Si te dedicas a escribir, no voy, te robo el relato, o el poema, y se lo enseño al de la panadería a ver si le impresiono y consigo que me lleve a la cama. No, gente: eso no es sólo que esté feo. Es que es un delito. Porque a eso se le llama robar.

¿Que por qué? Porque a las cosas hay que llamarlas por su nombre. Un robo es un robo, y plagiar, hermosos míos, es ROBAR. ¿Que no? Mirad, facilito os lo voy a poner, para que lo entendáis. La RAE, que por muchas gilipolleces que haga sigue siendo la que pincha y corta en esto del idioma y que, hasta que se demuestre lo contrario, es la que dice qué significa qué cosa y punto y a tragar todos, dice lo siguiente:

robar.
(Del lat. vulg. *raubare, y este del germ. *raubôn, saquear, arrebatar; cf. a. al. ant. roubôn, al. rauben, ingl.reave).
2. tr. Tomar para sí lo ajeno, o hurtar de cualquier modo que sea.


Si existe algo llamado «propiedad intelectual», es porque aquello que sale de nuestro intelecto en forma de obras es NUESTRO. Si alguien coge algo que es de MI PROPIEDAD, entonces está cogiendo algo que no es suyo, que es MÍO. Así que me está robando. Sí, si pillas una frasecita de un relato/novela/ensayo/artículo que haya escrito yo y lo pegas en tu estado del Facebook sin decir que no es tuyo sino mío, joven padawan, ME ESTÁS ROBANDO. Y además hay otra cosita curiosa: la propiedad intelectual es del autor REGISTRE O NO LA OBRA. ¿Que no? Ojito:

Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril

Artículo 1. Hecho generador
La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el solo hecho de su creación.

Artículo 2. Contenido
La propiedad intelectual está integrada por derechos de carácter personal, que atribuyen al autor la plena disposición y el derecho inexclusivo a la explotación de la obra, sin más limitaciones que las establecidas en la Ley.

Artículo 14. Contenido y características del derecho moral
Corresponden al autor los siguientes derechos irrenunciables e inalienables:
1. Decidir si su obra ha de ser divulgada y en qué forma.
2. Determinar si tal divulgación ha de hacerse con su nombre, bajo seudónimo o signo, o anónimamente.
3. Exigir el reconocimiento de su condición de autor de la obra.
4. Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación.


Es decir, es algo irrenunciable: si yo escribo algo, es mío lo quiera yo o no. Así que, niños y niñas, incluso si os las prometéis muy felices porque lo que habéis copypasteado no está registrado, no os engañéis: aun sin ese registro, ese texto, ese dibujo, esa foto, esa canción, SIGUE SIENDO DE SU AUTOR. Así que cogerlo sin permiso y hacerlo pasar por algo vuestro SIGUE SIENDO ROBAR. Y a los que roban se les llama LADRONES.

Que ya está bien de tanta tontería. Que si supierais lo que cuesta sacarse las palabras de dentro, el esfuerzo físico, mental y emocional que supone escribir, las horas y horas que todos los que nos dedicamos a esto echamos delante del ordenador, las noches, fines de semana y horas libres que sacrificamos por escribir, se os caería la jeta de vergüenza sólo de pensar en intentar hacer pasar nuestras obras por vuestras. O quizá no, porque hay que tener muy poquita vergüenza para coger un texto, una ilustración, una canción, una foto de otra persona y plantarla en vuestro blog, o en vuestro tuenti, o en vuestro facebook, y esperar que todo vuestro rebaño de amigos se crea que lo habéis parido vosotros. Claro que sí, hombre: lo has escrito entre clase y clase, sentado en el váter mientras esperabas a que tus intestinos liberasen su contenido en prosa poética, no te digo lo que hay.

Vergüenza, coño. Si queréis la admiración de vuestro corrillo, cread vuestras propias mierdas y dejad las nuestras en paz. O, mejor aún, aprended a tocar la guitarra y llevad a todas las nenas del insti al parque a tocarles canciones de Pablo Alborán («Es mía, es que estaba súper inspiradísimo ayer por la tarde, telojuro»), los grandes éxitos de Amaral y lo que surja detrás de un matorral. Igual ahí sí sois capaces de hacer algo vuestro. Aunque mi confianza en vuestras habilidades no sea excesiva, pero quién soy yo para juzgar la matorralidad de nadie.


Nota: las imágenes están sacadas de google, sin ningún ánimo mangante, mangador o manganeso ;)

sábado, 25 de mayo de 2013

Orgullo friki

Andaba yo pululando por twitter y he visto en el hashtag #orgullofriki no uno, ni dos, ni treinta mensajes que básicamente venían a decir lo mismo: "Jo, ahora todo el mundo es friki, ya no mola serlo, dentro de nada ser friki va a ser mainstream y va a ser súperpococool decir que eres friki porque hasta el de la carnicería va a serlo". Y se me ha quedado una cara un poco tal que así ._____. porque no sabía yo que friki era el antónimo de mainstream... de hecho, tenía entendido que el antónimo de mainstream era hipster (o gafapasta de toda la vida xD). Que yo sepa (voy más allá) el término friki no significa lo mismo que su origen, el inglés freak (monstruo, tío raro, malformado), sino que es más bien tirando a sinónimo de geek (los que se dedican -de forma un poco obsesiva- a sus aficiones y hobbies). Y por ningún lado dice que para que se te pueda aplicar el término tienes que ser tú solito el que tenga esas aficiones o hobbies :P A mí personalmente me la pela en si bemol si lo que me gusta me gusta a mí sola o le gusta a todo el mundo universo, pero imagino que va la cosa en gustos...

A lo que voy: ¿En serio se va a 'devaluar' el frikismo si se convierte en una corriente seguida por un amplio porcentaje de la sociedad? ¿De verdad ser friki es algo reservado a "unos pocos", y si somos muchos ya no somos frikis sino borregos que nos dejamos llevar por eso tan horrible que es el gusto mayoritario? ¿Somos frikis de primera porque lo somos desde antes que nadie, y los demás son unos advenedizos aborregados que no tienen ni idea de lo que significa el frikismo "auténtico"? ¿Qué somos, frikis o hipsters, que sólo nos mola algo mientras no le mole "a todo el mundo"...?

Y de regalo, el montajito de la portada de mi última novela que he hecho para celebrar el día del orgullo friki =D

miércoles, 15 de mayo de 2013

Lo cortés no quita lo valiente

Una de las discusiones/debates/whatever que más veces he mantenido a la hora de hablar de literatura fantástica (y, más en concreto, de mis novelas) es el uso del lenguaje adecuado a la época en la que me muevo. Me explico: en muchas críticas, comentarios y reseñas he leído (y posteriormente lo he debatido, que para eso estamos, para comentar las cosas xD) que hay lectores a los que les resulta extraño leer cómo mis personajes, que se mueven en un ambiente medieval, hablan como si estuvieran sentados en un parque haciendo un botellón un mes de julio del año 2013 (por ejemplo). Cómo se dedican insultos modernos (cabrón, mamonazo, hijo de puta, gilipollas, etc), o se mandan a tomar por culo, o exclaman ¡joder! ¡coño! ¡me cago en la puta! mientras se pasan un pellejo de vino en una taberna medievalísima ella y se limpian los morros con la manga de una casaca de cuero o un tabardo o… bueno, me entendéis. El caso es que lo he comentado en infinidad de ocasiones, pero no está de más volver a decirlo: no soporto los «falsos antiguos». No soporto que en un diálogo de una novela un personaje de repente me salga con un “¡Pardiez!” o un “¡Hideputa!” cada cierto número de páginas. Y no lo soporto porque la novela está escrita en castellano moderno, los personajes hablan en castellano moderno, y no entiendo qué carajos pinta ahí de repente una expresión supuestamente antigua que, encima, la mayor parte de las veces está metida con calzador y ni siquiera se corresponde con la época en la que está ambientada la novela. Mis personajes hablan en castellano moderno. También se insultan en castellano moderno. Si uno está diciendo “Deberíamos largarnos de aquí”, lo lógico es que después metan un “cagando leches, o nos van a joder vivos” y no un “pardiez, o aquestos hideputas nos agarrarán”. ¿Por qué cambiar de repente, una palabra aislada, o dos, de un idioma a otro? A mí eso me saca muchísimo más de una historia que cualquier otra cosa. Porque lo noto artificial, porque me chirría, porque un personaje que habla en el mismo idioma que hablo yo NO DICE PARDIEZ, JODER!

Dicho lo cual, sí diré que lo único del «falso antiguo» que utilizo, y que además me parece necesario, es el tratamiento de cortesía. Es el que considero el más adecuado para esas situaciones. Si me saca de la novela un “hideputa” a destiempo, también me saca de la novela ver a un personaje tratar de usted o de tú a alguien a quien corresponde tratar de vos. ¿Por qué? Pues porque el tratamiento de cortesía antiguo todavía existe. Y todavía se utiliza en zonas de la Península e Hispanoamérica, aunque sea de una forma “corrupta” (sin acritud, claro, que aquí cada zona habla como le da la gana xD). Existe un voseo reverencial, un voseo actual, una utilización del “ustedes” como cortesía y como tratamiento generalizado… vamos, que el caso es que se sigue empleando, aunque sea un puto lío. De ahí que, a la hora de ambientar una novela en una época medieval, yo considere que un “pardiez” sobra pero un “vos” es justo y necesario.

En los falsos medievalismos en que se mueve a menudo el género fantástico (y en los medievalismos auténticos del histórico) se debe emplear el tratamiento con corrección, cosa que no es tan complicada: el “vos” se usaba prácticamente para dirigirse a cualquiera en el ambiente noble, y el usted no se utilizaba en absoluto. Todos hemos visto unas cuantas novelas en las que el autor (y el corrector, supongo) se hace la picha un lío y empieza tratando a alguien de tú, luego pasa al vos, luego se mete en el usted, vuelve al vos pero usa el verbo como si usase el usted, retrocede hasta el tú con el verbo como si fuera vos, y al final acaba tratándolo de vaya usted a saber qué, «Majestad, usted queréis que os cuente cómo los bandidos han asolado sus tierras…», arg arg arg. No os extrañéis si luego los reyes de las novelas son crueles y sanguinarios y ejecutan a cualquiera indiscriminadamente: es que se está matando poquísimo, leñe xD

En realidad es tan sencillo como saber si los dos personajes son amiguitos o no, si tienen confianza o no, si se tratan con cortesía (de cortés o de corte xD) o no. Puesto que el “usted” no existe en la época medieval, lo olvidamos de momento y usamos sólo el “vos” (y el “tú” si son amiguitos). Si ambientamos la novela en un falso o auténtico barroco/siglo de oro, se utilizan otras fórmulas de cortesía como el “vuestra merced”. Y si alguno se mueve en ambientes modernos, pues se usa el “usted” como fórmula de cortesía. Es decir:

-Medievo (o falso medievo): vos (cortesía), tú (confianza-hacia inferiores)

-Signo de Oro, barroco (o similar): vuestra merced (cortesía), tú (confianza-hacia inferiores)

-Época moderna: castellano neutro (usted -cortesía-, tú -confianza-), castellano andaluz o hispanoamericano (usted utilizado como tú)

Y para no hacernos líos acerca de cómo se usan y no joder la correspondencia con el verbo y poner aberraciones como la que ha hecho que el rey del que hablábamos antes tuviera que pagarle horas extras al verdugo de guardia, pues la cosa va así:

-Tú/vosotros: se usa la segunda persona del singular (tú eres) o del plural (vosotros sois)

-Vos: se usa la segunda persona del plural SIEMPRE (vos sois), en un a modo de plural mayestático (Señor, sois demasiado amable... Majestad, sois vos quien lleva la corona/Majestad, vos lleváis la corona)

-Vuestra merced/vuestras mercedes: el verbo se conjuga en tercera persona (vuestra merced sabe, vuestras mercedes saben)

-Usted/ustedes: se usa la tercera persona del singular (usted es) o del plural (ustedes son)


No es tan chungo, ¿a que no? =D y así los reyes volverán a ser buenos y bondadosos y a no cortarle a ningún cortesano la cabeza por un quítame aquí estos tratamientos :P



Editando: si alguno tiene interés en saber más detalles concretos, sobre todo referentes al habla en el Siglo de Oro, el primer comentario de Juan es una gozada en ese sentido ;)

miércoles, 1 de mayo de 2013

Recordatorios

Una cosa así como muy breve, que ando liadísima (os prometo actualizar con una entrada larga y sesuda dentro de unos días xD). Escribo esto para recordaros que hoy, 1 de mayo, es el último día para participar en el concursazo que hemos preparado en la página de El sueño de los muertos. Si queréis tener la oportunidad de llevaros a casa esta preciosísima pieza única, realizada por The Scottish Girl Shop especialmente para la ocasión, sólo tenéis que pasaros por aquí (o pinchar en el enlace que hay a la derecha, ése que pone "concursazo" xD)

Ya que andamos de recordatorios (y aprovechando la entrada dedicada a El sueño de los muertos, que ya sabéis que este blog lo suelo destinar a temas que no tienen que ver con mis "niños" xD), os recuerdo que en esa misma web podéis ver un montón de información sobre la novela (críticas, personajes, vídeos, fan-art, material extra para leer y mil millones de cositas más que os pueden interesar si os apetece saber más sobre El sueño de los muertos o aún no tenéis claro si queréis o no queréis leerla =D)

Para terminar, y como buena noticia del día, hoy nos hemos levantado en el nº1 en ventas en la Librería Ender =D después de tres meses en el top ten de Minotauro, la noticia es sencillamente fabulosa =D



Y como regalito, por si aún no habéis tenido la oportunidad de ver ninguna de las maravillas maravillosas que están haciendo los chicos del foro de Öiyya, os dejo uno de los vídeos que han realizado basándose en El sueño de los muertos. Si os mola, hay muchos más en los enlaces que os he dejado más arriba =D

viernes, 12 de abril de 2013

Cómo encabronar a un escritor

Agarraos, que éste va a ser largote.

Hace unas semanas proponía yo en este blog formas y modos de ayudar a un escritor sin poner un duro (más allá de comprar su libro, claro). Un post, el de Apadrina un escritor, que ha tenido un cierto recorrido (al parecer no muchos lectores sabían de lo mal pagado/difícil/ingrato que es esto de dedicarse a la literatura, o lo que ellos, como lectores, podían hacer para ayudar a su escritor favorito a continuar escribiendo). Hoy me apetecía hacer lo contrario. No, no voy a daros pistas acerca de cómo hundir a un escritor en la miseria (no demos ideas, no vaya a ser que :P), pero sí me ha parecido gracioso recopilar las distintas formas de encabronar a un escritor que existen, que tampoco cuestan un duro y que, si os da por echaros unas risas a costa de alguno de los que nos dedicamos a juntar letras, a modo de ocio creativo, os pueden dar bastante juego.

¿Que cómo se puede encabronar a un escritor? Uy, pues es facilísimo. Para empezar, podéis decirle la siguiente frase mágica: «Pero eso de escribir lo puede hacer cualquiera…» Vale, sí, en teoría es obligatorio pasar por la Primaria y por la Secundaria, de modo que es de suponer que todo el mundo sabe escribir, si entendemos por “escribir” la cosa de juntar letras para formar palabras y juntar palabras para formar frases (lo de la caligrafía de cada uno lo dejaremos para los grafólogos y/o arqueólogos, que hay cada uno por ahí con una letra en plan escritura cuneiforme que da la sensación de que en el cole le dijeron que las letras eran como patas de mosca pegadas a un papel). Otra cosa, por supuesto, es la escritura creativa, más conocida como Literatura. ¿Que cualquiera puede escribir una novela? Bueno, sí. Otra cosa es que la novela se la pueda tragar alguien, que ya es distinto. Creo que ya lo he comentado en un par de ocasiones, pero lo volveré a decir así de pasada para que no caiga en el olvido: para escribir literatura hay que cuidar mucho la forma, hay que saber emplear el lenguaje a la perfección, hay que conocer el ritmo narrativo, el tempo, hay que saber hacer una estructura dramática, hay que tener una idea, hay que saber desarrollarla. En eso entran muchos factores (una parte de aprendizaje y otra innata, por mucho que esto moleste a algunos —no sería la primera vez que me meto en un charco polémico—, porque lo cierto es que hay gente con más dotes para una cosa que otra gente, y si eso vale para el baile, el canto, la pintura o el cálculo diferencial también vale para la literatura. Baste decir que también cualquiera puede ser el amo de la pista de la disco un viernes por la noche a golpe de reggeton y sin embargo no tener lo que hay que tener para que lo contraten en el Bolshoi. Escribir un libro es complicadísimo, y os aseguro que no sólo hay que saber que la M con la A es igual a MA.

Hablando de lo cual, otra forma facilísima de encabronar a un escritor es plantarse en su muro/twitter/blog/mail y dedicarse a escribirle mensajitos en lenguaje… digamos “descuidado”. Tú le llegas y le dices ke su hovra es marabiyosa i te la as leido en hun dia y al escritor se le inflamará el hemisferio sur del cerebro hasta que le salga pus por las orejas. Y si encima el mensaje viene a decir que da higual komo hescriva el hinterlocutor poke total se hentiende hijual i hel lenguage tiene ke hebolucionar, y que total lo himportante no es la hortojrafia sino hel mensage, las circunvoluciones cerebrales del escritor se pondrán rectas y se le saldrán por los ojos a ritmo de conga para echar a correr hacia ti y clavarte las neuronas en la yugular. Y ya si después de todo eso le dices que yo tanvien kiero ser hescritor/soi eskritor, entonces la diversión no tendrá fin. Esto viene unido, por cierto, a lo mucho que otros escritores pueden encabronar a los escritores: cuando alguien publica/autopublica sin hacer una mínima revisión ortotipográfica, por ejemplo, desvalorizando a todo el gremio. Aquí también entran las editoriales, que no se crean que por ser editoriales se van a librar de la quema: no, si hoy tenemos para todo el mundo, no os preocupéis…

Una forma muy facilita y elegante de encabronar a un escritor es decirle que «la literatura es cultura y debe ser gratuita», y seguir con el argumento de que la cultura es un derecho universal y el acceso a la misma debe serlo también. En ese momento al escritor se le cambiará el color de la cara y las pupilas se le dilatarán cual gatete en pasillo con nocturnidad y alevosía. Es hasta posible que empiece a palpitarle una vena de la sien, o dos, o tres. Vamos a ver: que sí, que todo eso está muy bien y queda muy políticamente correcto, pero hay que tener en cuenta que la cultura NO SE HACE SOLA. Hay alguien que empuña el martillo y el cincel. Hay alguien que rueda la película, alguien que maneja la cámara, alguien que interpreta al personaje. Hay alguien que, y de esto sé un rato largo, se deja las horas, el cerebro, las pestañas, la espalda y el trasero delante de un teclado para crear ese libro, para crear esa cultura. ¿Todo gratis? ¿Es cultura, no debo pagar por ella? ¿Y quien la hace no debe cobrar por hacerla? Vamos a dejarnos de hostias: lo del “amor al arte”, y perdonadme que sea así de brusca, me lo paso yo por el forro de los ovarios. AMO MI TRABAJO. Adoro escribir. Me apasiona. No soy feliz si no lo hago. PERO ES UN TRABAJO. Y el que opine lo contrario, que se pase ocho horas diarias delante de un ordenador luchando con su propia mente y con su propio cuerpo para escribir una historia, y luego venga y me lo cuente. ¿Que alguien que pasa ocho horas dándole a la tecla para escribir informes de contabilidad sí debe cobrarlos, pero alguien que pasa esas mismas horas dándole a la tecla para escribir una novela no? ¿POR QUÉ? “Es cultura, tiene que ser gratuita”. En ese caso, que la cultura la haga alguien que no tenga que comer, ni que pagar facturas, ni que mantener a una familia. Porque los artistas, los culturetas, los que hacemos estas cosas que se denominan “cultura” por denominarlas de alguna forma, también somos humanos, y comemos y dormimos igual que todos los demás, a ver qué nos hemos creído, que como nuestro espíritu ya tiene suficiente alimento con la creación de nuestras obras ya no necesitamos meternos en el cuerpo más nutrientes, o algo así, ¿no?

¿Veis? Ya me he encabronado. Es fácil, ¿no? :P El caso es que eso de “la cultura tiene que ser gratuita” me suena muy a menudo a excusa para descargar libros en Epub Gratis. Pero pedirle a un escritor que trabaje gratis (que no cobre por sus libros) es como pedirle a una cajera de Zara que no cobre por pasarse ocho horas de pie colocando jerseys y llevando vestidos de una talla más al probador. Y si aún consideráis que escribir no es un trabajo, poneos a ello: os reto a que escribáis una novela de 200.000 palabras. A ver qué os parece.

Lo que me lleva a otra frase que también puede encabronarnos, y mucho, y es muy sencilla de pronunciar: «Los escritores sólo se preocupan por el dinero», seguida de la muy famosa y nunca bien ponderada «Quiero leer tu libro, ¿me lo mandas gratis?», y culminando en la preciosísima «Eso de cobrar es prostituir el arte», porque parece que al cobrar por una novela estamos escribiéndola pensando únicamente en la pastarraca gansa que nos vamos a llevar con ella y que nos va a dar para comprar el segundo yate y la casa de fin de semana en La Moraleja. Esperad, que me carcajeo un rato: JA-JA-JA. Hala, ya. ¿Un abogado prostituye la justicia por cobrar por acudir a un juicio a defender a un tío? ¿Un médico prostituye el juramento hipocrático por cobrar un sueldo por curar enfermitos? Lo chungo de este asunto es que encima la literatura es algo así como el curro peor pagado a este lado del Misssissippi, y al otro lado más o menos también. Cobramos menos que si empleásemos ese tiempo fregando escaleras o vaciando ceniceros. Los tipos como Stephen King o J.K. Rowling son la puñetera excepción que confirma la puñetera regla: sabed, hermosos míos, que yo me llevo de cada ejemplar que vendo la inmensa cantidad de 1’70 €. Haced cuentas y venid a decirme que sólo me preocupo por el dinero cuando dedico meses, años, mi vida entera, a escribir y pulir esa novela que luego me va a reportar… 1’70 €. Con esas cifras, hay que ser muy idiota para prostituirse escribiendo… con lo cerquita que está la Casa de Campo.

Ya tenemos a nuestro escritor a punto de entrar en modo berserker, pero no os preocupéis que aún podemos encabronarlo un poquito más. Utilizando la siguiente frase: «El arte es minoritario, la buena literatura es la que sólo unos pocos elegidos aprecian/entienden, y todo lo que sea entretenimiento de masas es sub-literatura y no merece ser llamado arte.» El hipsterismo/gafapastismo (llevado a los extremos) siempre me ha tocado un poco la moral, pero que alguien considere que una obra entretenida o una obra que aprecian millones de personas es, por definición, de mala calidad, ya es el colmo de la pedantería. Vamos, es facilísimo entretener a la gente, casi tan fácil como tener ventas millonarias. Me encabrona tanto eso como lo de que la fantasía es un género malo/menor/subcultura/para críos (que tiene su máximo exponente en el «¿Y tú cuándo vas a escribir literatura de verdad?»), y casi al mismo nivel que la bonita frase, que he oído/leído en multitud de ocasiones, de «Yo es que no leo a autores españoles.» Mejor no comento, que me vuelvo a cabrear y no son horas.

Formas fáciles de encabronar a los escritores, seguimos: «Uy, pero (inserte autor aquí) ya hizo algo parecido…» Coño, es posible que él y otros quinientos autores más, que la gente lleva escribiendo literatura cosa de veintiséis siglos. Os reto a encontrar un tema, UNO, sobre el que NADIE haya escrito jamás. Incluso si no has leído al autor en cuestión, incluso si no tienes ni puñetera idea de que alguien haya escrito sobre lo que tú has escrito, es prácticamente imposible que nadie lo haya hecho. De ahí lo que digo yo muy a menudo, “Leches, ya he vuelto a plagiar a alguien a quien no he leído”. Me pasa a menudo. De hecho, nos pasa a todos. ¿Por qué? Porque a ti se te ocurren ideas, y es muy probable que esas ideas se le hayan ocurrido antes a otro alguien. Lo original está en la combinación de ideas, en el desarrollo de la historia, en la forma de tratarlas. Las ideas originales no existen. Haced la prueba.

¿Queréis poner al escritor a punto de ebullición, o provocarle un ictus que le deje con la mandíbula colgandera durante veinte o treinta meses? Añadid a todo lo anterior lo siguiente: «Juer, menudo tocho es tu libro, te mola meter paja, ¿eh…?» Grrsssmmmgggñgñgñgñññ a verrrrrrrr, para empezar, antes de juzgar si el libro tiene relleno o no HAZ EL FAVOR DE LEERLO. Para seguir, el hecho de que un libro sea largo no significa que esté lleno de escenas superfluas/innecesarias. Cada historia es un mundo. Cada novela tiene la extensión que tiene que tener. Hay novelas cortas que no dicen nada y novelas largas que dicen un montón, y viceversa. No se puede juzgar un libro por la cantidad de páginas que tenga.

Decíamos antes que también los demás escritores tienen en su mano el poder de encabronar a sus compañeros de profesión. Pues bien, eso no se limita a la cuestión ortotipográfica: también hay muchas otras actitudes que cabrean, y mucho, a sus camarradas. Por ejemplo, cuando fomentan esa imagen etérea y espiritual del escritor como artista elevado que vive del aire (ayudando con ello a los que insisten en que los libros deben ser gratuitos y los autores no cobrar por escribirlos). O cuando, y esto creo que ya lo he comentado en mil millones de ocasiones, se dedican a ponerse zancadillas los unos a los otros, siguiendo la estupendísima filosofía del «Si yo no llego, no llega nadie» o la teoría de que «Si todos se hunden a mi alrededor, yo sobresaldré». Que hay que ser imbécil, con todas las letras, para no darse cuenta de que es mucho más fácil subir a rebufo de alguien (que se lo pregunten a los ciclistas), y que el hecho de que los autores de nuestro entorno estén bien valorados hace que todo el género literario suba de cara a los lectores y editores y, en consecuencia, tú mismo también subas. ¿Que el de al lado triunfa como la coca-cola? No le des un martillazo por ser el clavo que sobresale, mamón: agárrate a él y sube detrás, o incentiva que suba todo el género para subir tú con él.

Que también, aunque no lo parezca, con esto está relacionado otro tema encabronante en grado sumo: el asunto de las reseñas tramposas. ¿Queréis encabronar a un escritor? ¿Tenéis un blog? ¿O una cuenta en Amazon, o twitter, o lo que sea? Escribid lo siguiente: «(inserte título de libro aquí) es un asco.» Punto. Sin más explicaciones ni calificativos. (También el autor se encabronará si cambiáis asco por maravilla, aunque los motivos serán diferentes). Suelen ser “reseñas” realizadas o bien por los enemigos del escritor (o por otros escritores que, siguiendo al pie de la letra el punto anterior, intentan sabotear a nuestro pobre autor) o bien, en el segundo caso, por los amigos y familiares que intentan “ayudarle”. Las dos son prácticas desleales y chungas, la primera por cabrona, la segunda por publicidad ‘engañosa’: si realmente quieres hacer una crítica positiva o negativa de un libro, hazla bien. Para empezar, leyéndote el libro xD xD xD. Del tema de la “compra” de reseñas hablaremos en otro momento (ésa sí que entra ya de lleno en el ámbito de los ‘compañeros de armas’; no hablamos de compra con dinero en efectivo, sino más bien del famoso ‘quid pro quo’ que, si bien no es una práctica en principio nefasta, sí cae en la publicidad engañosa de la que hablábamos antes: «Te hago una reseña positiva de tu libro si tú me haces una reseña positiva del mío.» Y así nos luce el pelo, que ya ni dios se cree lo que dicen las reseñas por mucho que tú, inocente de ti, ni siquiera conozcas al pavo que te ha hecho la crítica y lo que dice sea, de verdad, lo que piensa sobre tu libro. Y eso encabrona, porque conseguir una crítica positiva AUTÉNTICA no es nada fácil y se ha devaluado por completo al proliferar las críticas ‘compradas’).

Hay muchas más formas de encabronar a un escritor, aunque las que quedan están más limitadas a editoriales y distribuidoras (retrasar pagos, la política de incomunicación, no pagar, estafar, ‘pasar’ del libro en beneficio del libro de al lado, pedir un manuscrito con urgencia y luego no abrirlo en un mes, las fechas de entrega cortas que luego se alargan en sus manos meses e incluso años, las modas editoriales, la falta de cuidado en la edición, la nula promoción, las mafias de distribución, etc etc etc), así que lo vamos a dejar aquí porque eso da para otro post. Da igual. No necesitáis mucho más para encabronar a un escritor: si le decís todo eso que os he comentado antes, SEGURO que conseguís que el escritor en cuestión os regale una obra maestra de gore nacional con espachurramiento visceral, descuartizamiento masivo y apertura en canal de cuerpos vivos. Lo mismo se documenta con vosotros antes de escribirla, eso sí. Que la literatura no sólo es trabajo y arte: también es catarsis. Bwahahahaha.

lunes, 25 de marzo de 2013

De la Puente

Actualizo con una chorrada (más que nada porque los temas molones y gordos requieren tiempo, y ahora mismo ando escasita xD) pero que para mí es importante: se trata ni más ni menos que de mi apellido.

Hasta hace tres años, lo único que me importaba de mi apellido eran las discusiones que tenía con mi (afortunadamente ex) jefe sobre si era compuesto o simple. Me explico: en mi DNI pone "Virginia Pérez Puente" (ya llegaré al porqué dentro de un momento), yo trabajaba por aquel entonces en la radio presentando un programa diario y algunas cosillas más, y mi (afortunadamente ex) jefe se empeñó en grabar todas mis caretas de entrada y obligar a mis compañeros a que me dieran paso con un simple "Virginia Pérez", porque, decía, la política de la empresa era "un apellido por persona" y lo mío (Pérez Puente) no era compuesto, de modo que me tocaba ser Pérez a secas. Entendedme bien, no tengo nada en contra de mi honesto y españolísimo Pérez, pero como señal de identidad no vale gran cosa (anda que no somos xD).

De cualquier forma, quien manda manda y yo me pasé mis añitos en la radio siendo "Virginia Pérez" sin más. Cuando Ediciones B y yo firmamos el contrato de publicación de La Elegida de la Muerte (Öiyya), yo aproveché para firmar la novela con mi nombre completo por primera vez en mi vida, y pasé de ser "Virginia Pérez" a ser "Virginia Pérez de la Puente", y qué felicidad el día que vi la portada en la que ese nombre resaltaba con letras amarillas. Sí, es una chorrada, pero después de tantos años de ser "Pérez" para todo el público emeritense, extremeño y, cuando tocaba, español, volver a ser yo fue algo así como muy genial xD

Y aquí fue donde yo me encontré el problema. Que no es un problema, en realidad, pero siendo como soy una mujer que se ha reencontrado hace poco con su nombre, pues a veces me pone triste que el pobre sufra tantas manipulaciones, cambios, tirones, trueques de letras y demás correcciones a vuelapluma, sobre todo teniendo en cuenta que el nombrecito de marras sale en letras gordas en amarillo ya no en una sino en dos portadas de dos libros tochos =( Y yo que pensaba que aquel funcionario cachondo que cambió el nombre de mi familia materna era un caso único de incultura, y que nadie más iba a cometer el mismo error...

Os explico la cosa, y por qué en mi DNI pone "Virginia Pérez Puente" cuando yo me llamo Virginia Pérez de la Puente. Hace décadas, mi abuelo materno fue a hacerse el carnete de identidad. Y el funcionario que le tocó en suerte decidió de forma unilateral que "Benito de la Puente" no podía ser, que "puente" era masculino de toda la vida del Dios Verdadero y que "Benito Puente" era un nombre mucho más digno para los tiempos que corrían. De ahí que todos los miembros de mi familia por parte de madre (excepto mi primo Guillermo, que se encontró con otro funcionario cachondo en el sentido opuesto) seamos "Puente" oficialmente, aunque nuestro apellido lleve un "de la" que nos han quitao de mala manera. Y diréis: pues tenía razón aquel funcionario, "puente" es masculino, a santo de qué viene llamarlo como si fuera una hembra, hombreyapordios. Bueno, pues no xD el puente, antaño, allá por los alláes, era femenino. Es decir, en los tiempos de mucho antes se decía "Hemos quedao en la puente para retozar" o "El alcalde no quiere que reconstruyamos la puente que se llevó la riada" o "Si cruzas por esa puente llegas al camino de Valdepardillo de los Encinares". Cosas del castellano antiguo, yo no tuve nada que ver y todo eso. Y todavía hoy tratar "puente" como una palabra femenina es correcto, y si no fijaos en lo que dice nuestra amada RAE:

puente.(Del lat. pons, pontis).
1. m. Construcción de piedra, ladrillo, madera, hierro, hormigón, etc., que se construye y forma sobre los ríos, fosos y otros sitios, para poder pasarlos. Era u. t. c. f.Dialectalmente, u. c. f.


La clave está en esos "u.t.c.f." y "u.c.f.", que significan, textualmente, "usado también como femenino". Useasé, que la palabra puente se utilizaba como femenino y dialectalmente se sigue usando de esa forma. De modo que el funcionario cachondo de mi abuelo cometió un error de bulto, y nos cambió el apellido porque le salió de los mismísimos sin darse cuenta de que sólo estaba demostrando su incultura.

Que esto no tendría que ir más allá de una anécdota si no fuera porque, desde que empecé a publicar y mi nombre comenzó a sonar por ahí perdido, he leído y oído variaciones de lo más curioso: Virginia Pérez de la Fuente, Virginia Pérez del Puente, Virginia de la Fuente... Y digo yo, ¿es tan difícil leer el nombre que sale en la portada de la novela y escribirlo igual? Que no es para tanto, cosas más raras se han visto que un apellido cuyo género suena extraño, hay apellidos que no significan nada y yo no me meto con ellos, ¿por qué os metéis con mi pobre y defenestrada puentecita, que no os ha hecho nada? T____T