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lunes, 9 de septiembre de 2013

A envainársela, del verbo envainar

Como dicen que rectificar es de… bueno, iba a decir «de sabios», pero tampoco vamos a pasarnos :P dejémoslo en que rectificar, cuando uno se equivoca, es básicamente lo que hay que hacer (y lo que no suele hacerse, dicho sea de paso). Yo hoy voy a rectificar. O más bien a decir que estaba equivocada, o quizá que AHORA estoy equivocada y antes no, pero lo que cuenta es el presente. Veréis: una de las discusiones lingüísticas que más veces he mantenido se refiere al uso del pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo empleado en lugar del condicional (para entendernos, “hubiera” en lugar de “habría”); es un cambio de tiempo verbal que a mí personalmente siempre me ha puesto los pelos de picos pardos, ¿para qué leches tenemos tantos tiempos verbales, cada uno para su función específica, si luego nos pasamos esa función específica por el forro de las normas gramaticales y los usamos como nos sale del pretérito anterior? Llevo muchos años siendo una fiel defensora del condicional frente al (cada vez más frecuente) uso del pluscuamperfecto de subjuntivo, pues para eso hay dos tiempos distintos, cada uno para expresar una cosa, y como talibana lingüística que soy me da mucho por el coxis ver que el pobre condicional desaparece mientras el pluscuamperfecto se alza con una victoria que no es suya ÒÓ

Para que me entendáis, a lo que me estoy refiriendo es a la redacción de una oración compuesta “si + pluscuamperfecto + condicional” cambiando el condicional por otro pluscuamperfecto. Por ejemplo, Si me hubieras llamado, habría ido (condicional) > Si me hubieras llamado, hubiera ido (pluscuamperfecto). En palabras de nuestra bienamada RAE, «Comúnmente las oraciones condicionales se construyen en español según un esquema compuesto de dos elementos: una oración subordinada (prótasis), introducida por la conjunción si y que expresa la condición, y una oración principal (apódosis) que enuncia el resultado del cumplimiento de la condición.» Lo mismo vale para oraciones en las que no está la subordinada (es decir, la parte introducida por el “si”, que es la que SÍ tiene que ir con pluscuamperfecto): En ese caso, ¿qué hubiera dicho Paquito? (la subordinada está elíptica, pero el esquema es el mismo: el “en ese caso” sustituye a “Si hubiera ocurrido -lo que sea-”): ese tiempo debería ser condicional, En ese caso, ¿qué habría dicho Paquito? Y yo llevo muchos años defendiendo ese tiempo verbal, que para eso existe, porque si no usted me dirá por qué demonios tuvimos que aprendernos en la EGB (imagino que en Primaria ahora también se estudiarán) todas las puñeteras conjugaciones de los puñeteros verbos regulares e irregulares, si luego cada uno puede plantar el tiempo verbal que le salga de los mismísimos cuando le salga de los mismísimos, hombreyapordios qué va a ser esto.

Bueno, pues resulta que la RAE va y me dice que vaaaaaaaale, que se puede usar el pluscuamperfecto de subjuntivo en lugar del condicional. Que venga, de acuerdo, que total psché, ellos tienen cosas más interesantes que hacer que defender el uso de los tiempos verbales (como por ejemplo quitar tildes indiscriminadamente, supongo). O, en sus propias palabras, «La validez normativa de la forma en -ra del pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo (hubiera amado) en la apódosis (oración principal) de las oraciones condicionales irreales referidas al pasado no se cuestiona. También se admite hoy día como posibilidad válida el uso de la forma en -se del pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo (hubiese amado), que anteriormente se censuraba. Serían, pues, igualmente admisibles, las tres apódosis de la siguiente construcción condicional:

Si lo hubiera sabido, te lo habría dicho.
Si lo hubiera sabido, te lo hubiera dicho.
Si lo hubiera sabido, te lo hubiese dicho

Po vale =( al menos tendré que conformarme con saber que no se admite el intercambio de intercambios, es decir, en vez de cambiar el condicional por pluscuamperfecto, hacer la jugada contraria y emplear en lugar del pluscuamperfecto, el condicional (lo que viene siendo algo así: Si lo habría sabido, te lo habría dicho. O Si lo sabría, te lo diría). Supongo que aquí el que no se consuela es porque no quiere.

Y me diréis: ¿Por qué eres así de tonta, tía? ¡Pues si la RAE dice que está bien, pues será que está bien! Sí, bueno :P es que tampoco estoy de acuerdo con que hayan quitado la tilde del sólo, o de los pronombres, o de supuestos e hipotéticos monosílabos como rió, truhán o guión, que serán monosílabos en su pueblo porque en el mío se pronuncian con dos sílabas de toda la vida de Dios. Tampoco escribo güisqui, ni jonrón, ni balonvolea: escribo whisky, home run y voleybol, y que se ponga la Liga Antineologismos como se quiera poner. Me reservo el derecho al pataleo cuando mi bienamada y nunca bien ponderada RAE hace o dice algo con lo que no estoy de acuerdo, aunque supongo que a partir de ahora, en vez de chillar de indignación cuando veo que alguien usa el pluscuamperfecto donde (creo yo que) debería ir un condicional, tendré que sufrir en silencio, como la pava del anuncio ese de la pomadita para la parte baja de la espalda. Qué le voy a hacer =/

[/mode talibana] :P

sábado, 13 de julio de 2013

Stalkers, stalkers everywhere

Espero que nadie se moleste con esto, pero en las últimas horas he bloqueado (por primera vez que yo pueda recordar, normalmente lo que hago es eliminar) a dos o tres personas de Facebook y de otras redes sociales. Las he bloqueado en vez de eliminarlas para que no pudieran ponerse en contacto conmigo, cosa que, teniendo el perfil público, podrían seguir haciendo si sólo los hubiera eliminado de mi lista de "amiwitos". A ver cómo explico esto para que no se me malinterprete...

Creo que los que me conocéis aunque sólo sea un poco sabéis que ni soy una persona cerrada, ni soy antisocial, ni una melindres que se escandaliza a la mínima que alguien menciona temas "comprometidos" del tipo sexo, relaciones sexuales o interpersonales o similar. Más bien al contrario :P ese tipo de cuestiones suelen estar bastante presentes en mi muro, y me gusta hablar de ellas con naturalidad e incluso usarlas como vía de escape jocosa cuando se habla de otros temas. Sin embargo, me parece que estamos muy acostumbrados a ver lo que queremos allá donde no lo hay, y a mí hay ciertas actitudes que me molestan muchísimo, y por supuesto cuando se dirigen a mí me sacan de quicio.

Todos sabéis, porque no es una cosa que haya escondido precisamente, que soy soltera y que no tengo ninguna relación (conocida) con ningún ser del otro sexo (también sabéis que soy heterosexual, con lo cual es de suponer que tampoco tenga una relación con algún ser de mi mismo sexo). Me gustaría aclarar, y perdonadme si se me queda cara de gilipollas al ver que es necesario hacerlo, que si no tengo ninguna relación es porque a mí no me da la gana, no porque sea "el elemento rechazado de la sociedad". Es decir: si ando sola y no tengo marido, novio, rollete o amiwito rozable es porque a mí no me sale del congrio tenerlo, no porque ninguno haya querido.

Entenderéis, entonces, que me moleste infinito haber visto cómo en los últimos meses (curiosamente desde que se anunció que publicaba una novela con Minotauro, vaya, qué casualidad) la bandeja de entrada de mi buzón de privados haya empezado a acumular mensajes de gente con la que antes no había intercambiado ni una maldita palabra. Sobre todo porque esos mensajes, sin ser directamente ofensivos, a mí SÍ me ofenden. Entendedme bien: nadie me ha insultado ni me ha ofendido directamente, pero cuando seis o siete personas del sexo masculino de repente (cada uno por su cuenta) deciden empezar a enviarme mensajes de buen rollito qué amigos somos y como somos tan amigos pues te insinúo que ya verás cuando nos veamos y nos tomemos algo, con lo guapa y lo simpática que eres, vas a quedar plenamente satisfecha, pues no puedo evitar sentirme insultada y ofendida.

Diréis que qué chorrada, pero cuando esto ocurre de forma regular durante siete u ocho meses una se acaba cansando. Me canso de recibir mensajes de gente con la que la máxima relación que he mantenido es darle al "sí" cuando me pidieron amistad en FB, y ver que esos mensajes, sin ser explícitamente ultrajantes, sí implican con bastante claridad el siguiente mensaje: "Esta tía es soltera y no liga, fijo que si le digo dos cositas bonitas me la follo y salgo en la foto con 'la de Minotauro'". Y me jode por varios motivos: porque están presuponiendo que, como no tengo pareja, ya ando muy necesitada de lo que sea que haya por ahí disponible para abrirme de patas. Que mi necesidad llega a tanto que cualquiera que me diga que quiere recibirá el premio, porque yo ya no estoy para exigencias. Y todo eso añadiéndose al hecho de que en realidad no andan buscando "un polvo fácil con una cara bonita", no: lo que andan es buscando "un polvo fácil con la de Minotauro".

Miren ustedes, señores: sé perfectamente cómo funciona el tema procreativo-recreativo, y les aseguro que si quisiera abrirme de piernas ante el primero que me lo propone no tendría más que salir a la calle para hacerlo. El hecho de ser una mujer soltera en la treintena NO implica que sea una mujer desesperada por echar un casquete. Y quizá mi cociente intelectual no sea de 200, pero les aseguro que no soy imbécil y no voy a creerme que de repente alguien que hasta noviembre de 2012 ni siquiera sabía de mi existencia o le importaba una mierda ahora sienta por mí una pasión desenfrenada y/o un amor sin límites. No insulten mi inteligencia ni insulten mi sexualidad, que está perfectamente como está (y cómo está es cosa mía y de nadie más). No me envíen mensajes supuestamente sutiles de insinuación jocoso-anhelante, que no sólo no son sutiles ni elegantes sino que encima, a mí, me insultan. ¿O la imagen que doy es la de una mujer lo bastante tontita y lo bastante frustrada como para caer en algo tan burdo?

Dicho lo cual, por supuesto no tengo ningún problema en recibir mensajes de cualquiera, gente que conozco o que no conozco, no importa. Cuando recibo un mensaje de alguien desconocido que me habla de mis novelas me siento feliz. Lo que no pienso es seguir aguantando que por el hecho de ser una persona abierta con los demás se me inunde el buzón de entrada de babeos indiscriminados y jadeantes que, supongo, sus autores consideran "insinuaciones sutiles y agradablemente picantes, destinadas a triunfar en la destinataria debido a su circunstancia". Que ya está bien.

martes, 25 de junio de 2013

Olé, olé y olé O_____O

Hoy voy a meterme en camisas de once varas. O, lo que viene siendo lo mismo, voy a escribir este post a sabiendas de que me la voy a cargar, se me va a echar encima media humanidad y parte del extranjero y probablemente de aquí a dos segundos haya varios insultos más que curiosones en la página de “moderación de comentarios” de este blog (sí, qué pasa, tengo moderación de comentarios, aunque en realidad los admito todos excepto los que insultan, que eso de insultar tiene muy poquito glamour) y otros varios insultos aún más curiosones repartidos por el ello worldwidewébico. Pero es que llega un momento en el que una necesita saltar por alguna parte, y para qué demonios tengo yo este blog si no me sirve para desahogarme de vez en cuando, aunque con ello acabe consiguiendo que mi nombre se convierta en sinónimo de traición aberrante y ofensas a la generalidad y demás milongas.

Veréis, la cosa (no el superhéroe de la Marvel sino “la cosa”, así, en general, y en literario en particular) ya venía siendo sangrante desde hace mucho, pero es que no sé qué demonios ha pasado hoy que se ha puesto de un surrealista nivel casi casi febril. Hoy, en menos de una horilla, me he encontrado en ‘por ahí’ tres ejemplos tres de la ganadería del Morro Máximo: tres ejemplos tres de gente que no sólo le echa un papo de metro y medio, sino que es que encima es maleducada y, además, bastante tontita (sí, tontita, por no decir imbécil del culo). Para empezar, mi queridísimo compañero de editorial y no obstante amigote Carlos Sisí se ha encontrado con esto en su twitter así a primera hora de la mañana:

Yupi, como quería leerlo pues fui y lo descargué de grati y encima te lo enseño pa que veas cómo te he robao de bien =)

Para seguir, una persona humana a la que no conozco directamente pero con la que comparto amigos en Facebook ha colgado esto (imagino que no necesita explicación tampoco):

Qué pasa, usé tu ilustración para vender discos y camisetas y tazas y merchandising porque estaba en internet, y además no tienes pruebas de que sea tuya, ñe ñe ñe ñe

Y para terminar, yo misma me he encontrado con esta obra de arte internética en el muro de la página de mi primera novela, La Elegida de la Muerte (Öiyya) (para verla ampliada, abrís la imagen y le dais al botón derecho > abrir en otra pestaña > zoom):

W-T-F O_____O

(Edición post-mortem: en este preciso momento acabo de encontrarme un mensaje privado en un foro en el que cierta persona me dice que "ha visto que he escrito una novela" y que "le ha entrado curiosidad y que dónde puede descargarla para leerla". Ver para creer. En serio, queréis que yo hoy entre en mode berserker y salga a la calle con la puta motosierra de Hello Kitty, confesadlo ÒÓ)

Es que esto ya clama al cielo. Vaya, que una cosa es que te zosquen en un encuentro literario en público «A una amiga le han cerrado un blog de difusión gratuita de la cultura literaria, ¿qué opinas?», y otra cosa ya es añadir el insulto a la afrenta (aparte de que eso de “difusión gratuita de la cultura literaria” es un eufemismo como una sequoya). Mandarle al autor una foto de cómo te descargas su libro. O peor, pedírselo directamente ‘de gratis’ y encabronarse cuando no te lo da y decir que no vale un pimiento como escritor porque no quiere darte gratis su libro, pero qué se ha creído este escritor, ¿que voy a pagar por su novela? hasta ahí podíamos llegar, que dé gracias si me la leo. Ay ay ay, Señor, Señor, si es que van como locos. O como tontos. O como gilipollas del culo.


Y ahora, al turrón (o lo que viene siendo “a echarse muchos enemigos”, que total todavía me queda sitio para unos poquitos más :P), y a aprovechar para meterme en un charco de la profundidad del Pacífico y decir cuál es mi opinión acerca de la piratería, que ya estoy tardando. ¿Qué es lo que yo, Virginia Pérez de la Puente, opino del asunto? Pues que es complicado, que diría Facebook. Pero voy a ver si lo simplifico, y no voy a meterme en leyes, porcentajes, anchos de banda, penas impuestas ni demás etcéteras, porque 1-no soy experta y 2-tampoco lo pretendo.

¿Estoy yo en contra de la piratería? Sí, y no. No voy a ser tan hipócrita de decir que jamás me he descargado una peli o una serie, porque no me creería ni la madre que me parió. Estoy de acuerdo en que los precios son, en determinados casos, abusivos. No estoy de acuerdo con que se cobre un canon A TODO EL MUNDO por la posibilidad de que alguien “adquiera” sin pagar un producto cultural o de ocio. Pero tampoco puedo estar de acuerdo con los que propugnan el “todo gratis” escudándose en que la cultura es un bien que debería ser accesible a todos. ¿No creo que deba serlo? Por supuestísimo que sí. Pero no os olvidéis de que la cultura NO SE HACE SOLA. Hay alguien que empuña el martillo y el cincel. Hay alguien que rueda la película, alguien que maneja la cámara, alguien que interpreta al personaje. Hay alguien que, y de esto sé un rato largo, se deja las horas, el cerebro, las pestañas, la espalda y el trasero delante de un teclado para crear ese libro, para crear esa cultura. ¿Todo gratis? ¿Es cultura, no debo pagar por ella? ¿Y quien la hace no debe cobrar por hacerla? Vamos a dejarnos de hostias: lo del “amor al arte”, y perdonadme que sea así de brusca, me lo paso yo por el forro de los ovarios. AMO MI TRABAJO. Adoro escribir. Me apasiona. No soy feliz si no lo hago. PERO ES UN TRABAJO. Y el que opine lo contrario, que se pase ocho horas diarias delante de un ordenador luchando con su propia mente y con su propio cuerpo para escribir una historia, y luego venga y me lo cuente.


¿Que alguien que pasa ocho horas dándole a la tecla para escribir informes de contabilidad sí debe cobrarlos, pero alguien que pasa esas mismas horas dándole a la tecla para escribir una novela no? ¿POR QUÉ? “Es cultura, tiene que ser gratuita”. En ese caso, que la cultura la haga alguien que no tenga que comer, ni que pagar facturas, ni que mantener a una familia. Porque los artistas, los culturetas, los que hacemos estas cosas que se denominan “cultura” por denominarlas de alguna forma, también somos humanos, y comemos y dormimos igual que todos los demás, a ver qué nos hemos creído, que como nuestro espíritu ya tiene suficiente alimento con la creación de nuestras obras ya no necesitamos meternos en el cuerpo más nutrientes, o algo así, ¿no?

¿La cultura tiene que ser gratuita porque es arte? También es un negocio. Si se hace cultura, metámonos eso en la cabezota, es porque da dinero. En el caso de las productoras, discográficas o editoriales, porque hacen negocio; en el caso de los curritos de esas empresas, entre los que POR SUPUESTO están el autor y el actor, porque hay que ganarse la vida. Que nadie le discute el sueldo a la cajera del Zara, y que yo sepa Zara no es una ONG precisamente. Y a nadie se le pasa por la cabeza exigir gratis ese vestido de lentejuelas tan reprecioso del Zara, por mucho que sea una obra de arte textil. Pero dejemos la industria por un lado y centrémonos en el que cose el vestido, o en este caso en el que escribe la novela, que es de lo que sé un poquito (no mucho, un poco na más).
Partiendo de que esto de hacer cultura también es un trabajo, el trabajo tiene que ser remunerado, o sintiéndolo muchísimo nadie hará ese trabajo, porque todo el mundo tiene que cubrir sus necesidades (y, de momento, las necesidades se cubren con dinero. Qué mundo más prosaico). Un albañil que construye una casa cobra por hacerla. Un escritor que escribe una novela, también. Igual que un actor que interpreta una peli o una obra de teatro. Igual que un barrendero que limpia las calles. Igual que ese señor que nos trae las cartas y las deposita amablemente en el buzón, o que ese otro que nos sirve las manzanas verdes a 1’50 el kilo. ¿Te parece muy caro un libro, los precios no son competitivos, es que es una vergüenza que te cobren veinte pavos por un tocho de seiscientas páginas que te va a durar dos-tres semanas? Perfecto, no lo compres. Pero que sepas que eso no significa que bajártelo gratis esté justificado: el hecho de que un producto te parezca caro no implica que tengas permiso para pillarlo en El Corte Inglés y salir corriendo. Y tampoco el hecho de que las leyes al respecto sean patéticas: ya he dicho que no estoy en absoluto de acuerdo ni con los cánones varios ni con las cuotas varias ni con la leche en bote variada, pero al final, como siempre, el que acaba pagando la “protesta social contra (inserte injusticia aquí)” no es el que ha cometido la injusticia sino el que está debajo. Hablando en plata, el que se jode porque una editorial o discográfica o productora ponga un precio elevado o porque un Gobierno legisle con la parte baja del coxis es el autor que ha empleado su tiempo, su esfuerzo, su imaginación y su ilusión en escribir esa novela que te estás bajando “de grati” para protestar (sic.) y, de paso, para no pagarla. Que todos somos muy cucos y si para protestar hay que pagar no protesta ni San Dios Bendito, pero si para protestar hay que pillar cosas gratis, entonces protesta hasta el lucero del alba.

Hay una cuestión que también ha suscitado bastantes justificaciones entre los “cultura gratis” y con la que incluso puedo estar de acuerdo: la piratería también sirve de promoción. Un autor pirateado obtiene una difusión que su obra, quizá, no habría conseguido por el “método tradicional”. Y en determinados ámbitos, y entre determinados consumidores, el hecho de que alguien te piratee o consiga tu obra pirateada no significa que no te la vaya a comprar “por lo legal”. Hasta ahí, de acuerdo. Pero, por desgracia, son los menos. Y no me miréis con esa cara de ultraje, que aquí ninguno estamos libres de pecado. Nos conocemos, y si algo lo puedes pillar gratis lo pillas gratis y mucho tienes que amar al autor para, después de pillar su obra gratis, coger y apoquinar veinte o treinta o cuarenta pavazos en la caja de la FNAC, con lo cara que está la vida. ¿Promoción? Sí. ¿Se conoce más el nombre del autor, la gente lo lee más, la gente lo comenta más, se le llenan los oídos de flores y elogios que alimentan su espíritu? Sí. Pero lo que viene siendo tener más ventas (y por tanto más ingresos), pues como que no. A menos que seas Neil Gaiman y tu adorabilidad sea capaz de conseguir que cualquiera que pone el ojo sobre uno de tus libros se vea compelido a adquirirlo con independencia de si lo ha leído ya o no.

¿Entonces…? Un autor hace un trabajo, y por tanto cobra por hacer ese trabajo. ¿Prefieres pillarlo gratis? Tú mismo. Ahora, ten en cuenta una cosa: si ese autor no vende, no seguirá poniendo a tu disposición más novelas (la editorial no confiará en él y no publicará más obras suyas, y él tendrá que dejar de escribir para buscar otro trabajo en el que sus ocho horas sí se consideren dignas de recibir una remuneración). Es probable que a Stephen King o a George R. R. Martin no les suponga una diferencia perceptible que dos millones de personas descarguen su obra sin pagarla, pero para casi la totalidad de los autores el hecho de que los lectores no compren sus obras implica la imposibilidad de seguir escribiendo. Si no queréis pensar que a esa persona le ha costado un trabajo escribir esa obra y que ese trabajo merece una remuneración, como todos los trabajos, entonces pensadlo desde un punto de vista egoísta (me gusta este autor, por eso leo sus obras y quiero seguir leyendo más cosas suyas): tenéis que saber que el hecho de descargar una novela sin pasar por caja puede llevar a que ya no podáis leer más novelas de ese autor.

Creo que todo el que hace un trabajo merece que le paguen justamente por él. Protesto y me encabrono cuando se bajan los salarios, cuando se restan derechos sociales, cuando se ofrecen miserias por curros de sol a sol. Por eso me siento engañada cuando alguien me dice que le han cerrado el blog de “difusión gratuita de obras literarias” y que qué malos somos todos los autores que no queremos que nuestras novelas estén a disposición de todo el que quiera leerlas así, by the face. Yo me dejo los cuernos escribiendo mis historias. Si a alguien no le gustan, entiendo que no quiera comprarlas: pero si alguien quiere leerlas, entended que yo quiera que las pague. A mí no se me ocurre decirle al de Telepizza que me dé la pizza que ya después si me gusta se la pago y tal si me pilla con ganas. Tampoco se me ocurre decirle que no se la pago pero que la he disfrutado mogollón y que le juro que pasará a la posteridad como el mejor hacedor de pizzas de la historia reciente de nuestro país, y que ya con esa fama póstuma debe sentirse más que pagado. Ni me planteo decirle que tiene que dármela gratis porque tengo derecho a ella, porque la industria gastronómica en connivencia con el Estado ha creado un negocio lucrativo y se está haciendo de oro a costa de cobrar las pizzas a precios abusivos y porque libertad, justicia, igualdad y pizzas gratis para todos.

Sí, yo también he descargado cosas alguna vez. Y no estoy precisamente orgullosa de ello. Pero al menos no intento justificarme diciendo que lo hice porque la cultura debe ser gratuita, o que el artista no es un trabajador, o que la culpa es del Gobierno que las viste como putas, o que la industria ha establecido un negocio y está compuesta de chorizos y por eso no me sale de los huevos pagar, o que el problema es que los artistas son unos vendidos que no miran más que por la pela y que deberían sentirse avergonzados por querer cobrar por lo que hacen, cuando sólo con el reconocimiento de la posteridad ya deberían sentirse más que pagados. Al menos, sé que lo que hago cuando me bajo una peli o una serie no está bien hecho. Al menos no tengo los santos cojones de ir a decirle al autor que me he descargado su obra, o de ir a PEDIRLE que ÉL me descargue su obra y me la mande o me mande el link donde puede pillarla gratis by the patilla. Al menos, sé que si quiero que una serie continúe, o que un novelista termine una saga, o que una peli reciba el reconocimiento que creo que merece y se hagan más pelis del mismo palo, tengo que comprar esa serie, ese libro o esa peli. Nadie vive del aire, y es el dinero que yo pago por ese DVD o por ese epub o por esa edición rústica el que hace posible que esas novelas, series o pelis se sigan haciendo, el que paga el salario de los que se lo han currado por hacerlas. Si no se paga por ella, no puede haber cultura. Porque la cultura la hace alguien, y ese alguien se lo ha trabajado para hacerla. Habrá muchas cosas mejorables en el entramado industria cultural-legislación-creador, pero lo que está claro es que aquí todo el que trabaja tiene que recibir un pago justo por su trabajo, y no es justo que se pretenda que alguien trabaje gratis sólo porque otro quiere un producto gratis. Y si luego resulta que no se hacen pelis decentes, que las series son bazofia pura, que sólo se oye reggeton del cutre y que no hay un puto libro medio bueno que llevarse a los ojos, entonces la culpa será de todos menos de los que hemos decidido no pagar por esas pelis, series, libros o discos buenos. Pues claro que sí.

Y ahora, con vuestro permiso, voy a huir del país.

viernes, 21 de junio de 2013

¡Que no escribimos con la entrepierna! ¡Coño!



Es un tema tan cansino que ya aburre. Y, sin embargo, aún es más aburrido comprobar que sigue habiendo gente tan simple en uno y otro extremo x_____x

Todo ha empezado cuando me he encontrado este link. Es un reportaje muy interesante sobre el sexismo en el mundo de la literatura fantástica ;) si no podéis leer en inglés, dadle al “traductor” que a unas malas aún de algo os enteraréis (aunque sea más bien tirando a poquito).

¿Hay sexismo en fantasía? Yup, lo hay. Y no sólo porque todavía se pongan en las portadas hembras de grandes pechos vestidas con bikinis de cota de malla 5 tallas inferiores a lo que la hembra en cuestión necesitaría, lo que hace de la armadura uno de los objetos más inútiles desde la invención del botijo sin pitorro (gentes, el mito del "friki hombre adolescente con granos dedicado en la soledad de su casa al onanismo" está tan pasado de moda como el miriñaque x____x hace ya décadas que se sabe que no sólo los hombres asociales leen fantasía, si me hacen ustedes el favor...), sino por otras cosas mucho más sutiles. Es una chuminada, pero pica un poquito por lo que implica :P En mi cortísima carrera como escritora no he llegado al extremo de tener que traerle el café a otro autor por el hecho de que él tenga los genitales externos y yo los tenga internos, pero sí me he encontrado en varias situaciones WTF que me han hecho comprender que esa actitud sexista aún existe. Os las cuento, y vosotros luego ya os hacéis vuestra composición de lugar.

La primera de ellas fue cuando publiqué "La Elegida de la Muerte". Cierta persona humana comentó en un foro que no tenía ganas de leer esa novela porque, y cito textualmente, «es obvio que es una novela para chicas». Por la portada, quizá (ya hemos discutido antes sobre eso, concretamente aquí), o por el hecho irrefutable de que yo, que soy la escritora, soy además una mujer (o lo era la última vez que me miré :P). Una aseveración que se complementa con varios debates que recuerdo haber tenido en los últimos años (su punto culminante fue el mano a mano que tuvimos Montse de Paz y yo en las Jornadas de Literatura Fantástica de Dos Hermanas acerca de las mujeres como escritoras de fantasía): ¿puede una mujer escribir para un público que NO sea femenino? Este muchacho, el que dijo que no quería leer mi novela, parece creer que no.

La cosa va más allá, y aquí os cuento el segundo momento WTF: fue hace exactamente una semana, en la Feria del Libro. Un chico y una chica se acercaron a la caseta donde yo andaba firmando ejemplares de mis novelas. La chica cogió “El sueño de los muertos”, lo miró, leyó la sinopsis, y dijo que le llamaba la atención y que le apetecía leerlo. Y un instante después el chico le quitó el ejemplar de la mano y lo dejó en el montón, señaló el montón de “Sueños” y el montón de “Elegidas” que había delante de ésta, su autora, y dijo despectivamente: «Mucha mujer veo yo ahí como protagonista, eso no me puede gustar a mí en la vida». Y se llevó a su amada del brazo, dejándome con la mandíbula colgando de asombro. En primer lugar porque ni siquiera se había leído la sinopsis del libro (si lo hubiera hecho habría comprendido que, por mucho que en la portada salga una nena, los protas indiscutibles de “El sueño de los muertos” son todo tíos xD); en segundo lugar, porque me resultó totalmente alienígena que alguien pudiera pensar que, por ser de un género diferente, NO podía identificarse con la protagonista de una novela. Es decir, que volvemos a lo mismo: puesto que en fantasía los protagonistas mayoritariamente son masculinos, las mujeres no pintamos nada leyendo esas novelas, ergo lo lógico es que de vez en cuando aparezca la chati del bikini de cota de malla para animar a los lectores (machos todos) a comprar. Y que, siguiendo esa regla de tres, las mujeres sólo leemos novelas con highlander en portada (puesto que sólo podemos identificarnos con otras mujeres, y los machos de torso desnudo son nuestro equivalente a la reina de la armadura en dos piezas) y sólo escribimos novelas con mujeres como protagonistas con las que sólo otras mujeres se pueden identificar.

Muy lógico todo.

Dos ejemplos, diréis, minoritarios y de gente con poquito seso o mucho prejuicio. Bueno, pues voy con el tercer ejemplo, que en realidad son MUCHOS. Desde que publiqué con Minotauro he recibido bastantes peticiones de entrevistas y reportajes de diversos medios de comunicación. Los que me conocéis ya de las redes sociales y de los foros y me habéis entrevistado para vuestros blogs o revistas no os habéis ni planteado hacer algo parecido, pero, curiosamente, cuando las entrevistas o reportajes los hacía un periodista de algún otro medio (radio, periódico, suplemento cultural…), SIEMPRE me encontraba con las siguientes preguntas: «Siendo una mujer, ¿cómo lo haces para describir tan bien a los personajes masculinos?» y «¿Qué hace una mujer en un mundo de hombres como es el de la literatura fantástica?»

Muy originales, todos los que preguntaron eso. Sí. Cada uno fue originalísimo, y seguro que después de redactar la pregunta incluso se felicitó a sí mismo por ser tan bueno y por conocer tantísimo el mundo al que hacía referencia, ese mundo de los frikis raros al que no se ha acercado jamás ni con un palo. Pero vamos a ver, almasdiós: ¿desde cuándo un escritor tiene que ser del mismo género que sus protagonistas para saber describirlos? ¿Todas las novelas escritas por hombres carecen de mujeres entre su ‘elenco’? Entonces, ¿los escritores tienen que describir a personajes que sean COMO ELLOS? ¿Para describir a un asesino hay que asesinar? ¿Para describir a un supervillano hay que tener un par de planes de dominación mundial? ¿Para describir a un guerrero hay que saber liarse a mandobles con un ejército…? Esperad, que es que antes tengo que ir a por el pan, decidle al ejército de orcos que viene por Ferraz que se tome unas cañas mientras tanto que ahora me viene mal.

Precisamente ser escritor (y más de fantasía) consiste EN ESO. En meterse en la mente de gente que no eres tú, describir aventuras que no te han pasado, crear mundos en los que no has vivido. Aparte del hecho, también irrefutable, de que hay cientos de miles de autores (machos) que escriben novelas que gustan por igual a hombres y mujeres, y también, por improbable e increíble que os parezca, hay muchísimas escritoras mujeres que escriben novelas que gustan a los machos (sí, también en fantasía). Y no por ello dejan de ser machos. Ni las autoras dejan de ser hembras. Hay que ser pazguato para pensar que una mujer sólo puede escribir para mujeres. De hecho, hay que ser simple, o padecer de mononeuronalismo crónico agravado con un episodio agudo de encefalogramia plana. Como si el hecho de que un escritor haga pipí sentado o de pie se note cuando se sienta a escribir.

Volvemos a lo de siempre, y va a llegar un momento en el que de tanto repetirlo voy a acabar con el argumento tatuado en las circunvoluciones cerebrales con tinta azul: los escritores no son hombres o mujeres, son PERSONAS. Cada uno o una escribe como lo que es, como quién es, como es, a secas. Hay hombres sensibles, románticos, repletos de sentimentalismos y con el alma llena de poesía; hay mujeres extrovertidas, dinámicas, más preocupadas por el “hace” que por el “siente”. Del mismo modo, a la hora de crear un personaje yo al menos no me fijo en si es un hombre o una mujer: me fijo en cómo es COMO PERSONA. Y su descripción, y su forma de ser, de actuar, de pensar y de hablar, se corresponde con lo que es como persona, no con cómo tiene la entrepierna, padentro o pafuera. Es decir, a la hora de describir a un personaje masculino, como preguntaban esos originalísimos periodistas, yo lo que hago es crear a una persona y después ponerle los determinantes y los pronombres masculinos o femeninos dependiendo del nombre que le haya dado, Pepe o Pepa. ¿Cómo puedes describir tan bien a un hombre…? Pues sencillamente no fijándome en que es un hombre. Tan fácil como eso.

Y todos estos momentos WTF se complementa con eso que ya os he contado en alguna ocasión, esa primera impresión que me llevé del “coso” literario cuando llegué, novatilla yo, sin conocer a nadie ni a nada, y de repente me encontré con gentes hablando de mí con frases del tipo «Ediciones B ha puesto a una cara bonita a defender una novela», «Sé de buena fuente que ésa se ha tirado a (inserte nombre aquí)» o «A saber a quién se la habrá chupado para publicar». Cosa que, imagino, no se habría dicho jamás si yo en vez de ser una mujer hubiera sido un hombre (si aún no sabéis de qué hablo, os lo conté todo con detalle aquí).

¿El mundo de la fantasía es un mundo de hombres, y las mujeres que estamos pululando por aquí somos bichos raros o machorras o, válgame, sólo escribimos para otras mujeres y entramos dentro de la categoría “romance paranormal” o “cuento de hadas moñas”? ¿Un hombre no puede leer una novela de fantasía escrita por una mujer, porque no le va a gustar? Entonces ¿qué cojones hacemos las mujeres leyendo novelas de fantasía escritas por hombres…? Es todo tan absurdo que me dan ganas de descojonarme (o desovariarme, si preferís) y lo haría si no fuera porque, en realidad, no tiene ni puta gracia. O quizá no sea una cuestión de estrechez mental, sino que a ellos les interesa que nosotras nos quedemos en nuestro rinconcito femenino y no les toquemos la épica belicista, que es cosa de hombres :P (qué pasa, yo también tengo derecho a mi ración de conspiranoica semanal…) Hay sexismo, sí. También hay otras cosas, pero mejor me las callo que si no esto puede acabar en Troya.




jueves, 13 de junio de 2013

Haciéndome soñar

Los chicos del foro de Öiyya se portan conmigo como si fueran mis hermanos, padres, hijos y mejores amigos, todo junto pero no revuelto. No sé si ya habéis visto la cantidad de fan-arts que han hecho sobre mi última novela, El sueño de los muertos (y todos impresionantes), pero es que los tíos siguen y siguen y no sólo mantienen vivo un foro que yo auguraba que moriría en menos de un año, sino que encima se lo curran muchísimo. Y MUY bien.

Cada nuevo fan-art que veo en ese foro me pone eufórica. Pero los vídeos... los vídeos es que me hacen soñar. Y llorar, a veces, de pura emoción. Porque son GENIALES (y no, no es que lo diga para quedar bien, es que son GENIALES), porque están trabajadísimos y pensadísimos, porque tienen una calidad casi profesional, porque (imagino que) a cada vídeo le dedicarán unas cuantas horas preciosas de su tiempo, y porque están hechos con un cariño por mis novelas que se nota en cada uno de los fotogramas (que han "mangao" de pelis ya existentes y que han escogido con muchísimo cuidado para que encajen en la historia de El sueño de los muertos, y lo han conseguido al 100% :O), en cada segundo de cada vídeo, en las músicas, en los títulos, en todo lo que hacen.

Ellos dicen que tienen una guerra interna entre los partidarios de los dos castings y que por eso hacen tantos fanvídeos, para ver qué grupo supera al otro. Sea como sea, cada vídeo yo lo siento como un homenaje a esa novela que yo escribí sentada a solas en mi salón, con la única compañía de un gato y una lumbalgia. Y por eso sueño, y lloro, y me emociono: porque sé que cada vez que hacen un vídeo ellos también sueñan, aunque sólo sea por un instante, con que un día habrá una película o una serie basada en El sueño de los muertos. Y que han soñado al leer la novela. Y que siguen soñando, cuando hablan de ella, cuando discuten, cuando debaten, cuando imaginan qué vendrá después, cuando se asoman a mi facebook o a mi twitter (o incluso al twitter de Minotauro) a preguntarme si se sabe algo de la siguiente, si la he escrito ya, si van a poder leerla pronto.

Algún día les haré yo un homenaje o un regalito como corresponde. Hoy sólo tengo a mano este blog =/ así que me limitaré, de momento, a darles las gracias de todo corazón por todo lo que están haciendo por/para/desde/según mi novela, y enlazar aquí los vídeos que con tanto trabajo y mimo han estado haciendo estos últimos meses: los tenéis en la página oficial de El sueño de los muertos, en la página de Facebook y en esta lista de reproducción en Youtube. Porque merecen ser vistos, porque son una auténtica pasada y porque son maravillosos, todos y cada uno de los vídeos, todos y cada uno de los foreros de Öiyya.

Y por si hay alguno "comodón", aquí os dejo el último que han publicado, esta misma tarde (o quizá ha sido esta mañana y yo no lo he visto hasta después). Para que os hagáis una idea de con quiénes nos estamos jugando los cuartos :O que esa gente casi casi parece profesional.


domingo, 9 de junio de 2013

Y seguimos para bingo ÒÓ

Voy a resubir esta entrada, porque este fin de semana me han tocado mucho en los perifollos circunstanciales y en las entrañas más adentradas :P Veréis, esto que escribí allá por diciembre (y creo recordar que hice una entrada similar hace cosa de un año, o quizá fueran dos) resulta que continúa no sólo teniendo vigencia, sino que cada vez "la cosa" está peor. Hoy mismo me he encontrado con otro de esos plagios interneteros, y esta vez era en una forma que, parece ser, es mucho más común que la que denunciaba por aquel entonces: en forma de copieteo de vídeo de youtube.

Veréis, esta chavala que os habla es escritora (hasta ahí de acuerdo), y además es fan de muchas frikadas, entre ellas Canción de Hielo y Fuego, la obra de George R.R. Martin (cosa que creo que también ha quedado clara en más de una ocasión). Hace cosa de dos añitos, cuando HBO emitió el capítulo 1x09 de la serie Juego de Tronos, yo andaba por mi casa de Mérida en plena baja por depresión y estrés laboral y me dio por pasar un par de mañanitas tontas haciendo una chorrada: un vídeo de esos de "Hitler se entera...", con la escena tantas veces empleada de la peli El Hundimiento, para hacerles un guiño a los pobres espectadores de la serie que, al no haber leído los libros, no sabían lo que se les venía encima. El vídeo lo subí a youtube, está aquí:



Un día después, viendo el "éxito" del vídeo en cuestión, incluso me dio por traducirlo al inglés y subirlo para los nohispanoparlantes, que al fin y al cabo eran los primeros que habían visto el capítulo de marras:



Y cuál será mi sorpresa al enterarme hoy, por una amiga, que una chavalina a la que no tengo el gusto de conocer, una tal Tachicoma000, hace poco más de un año subió ESE MISMO VÍDEO (el original, el que hice con los subtítulos en español) a su cuenta, y que llevaba meses recibiendo comentarios halagadores del tipo "eres genial, eres superlisssta, eres superdivertiiiida, eres estupeeenda, tu guion es genial" sin que se le cayera la jeta de vergüenza ni, por supuesto, se plantease en ningún momento aclarar que el vídeo "genial y divertido y guay y estupendo" NO ERA SUYO sino mío. Vamos, un caso más de aprovechamiento del curro de otro en beneficio del propio ego, porque otro motivo yo es que no le veo, la verdad .______.



Sí, sé que es difícil de reclamar porque, al fin y al cabo, la escena en cuestión ni es suya ni es mía (ni es de ninguno de los miles que la hemos usado para echarnos unas risas). Pero a mí me jode, qué queréis que os diga, porque al fin y al cabo me costó un trabajo inventarme los malditos subtítulos y sincronizarlos con la escena como para que venga cualquier pazguata a pillar el vídeo y decir que fijaos qué guay lo que se me ha venido a la mente, soy superlissssssta y superocurrenteeeeeeeeee" ÒÓ Vamos, que me cabrea. Me cabrea tanto como que me manguen un relato, o un cacho novela, o que enterarme que a un colega o compañero o camarrrada de letras le han mangado un relato o un cacho novela. Porque, aunque en este caso yo no vaya a cobrar un euro por ese vídeo (lógicamente), el trabajo de los subtítulos sigue SIENDO MÍO. Del mismo modo que cuando me mangaron el fanfiction de Harry Potter y la sombra de la serpiente (éste de aquí) y lo vendieron como si fuera el auténtico libro 7 de la saga de J.K.Rowling yo no pensaba ganar un euro con ese libro (un fic no se puede comercializar, los personajes son propiedad del autor original) y sin embargo me jodió, me encabronó y me puso de los nervios nerviosos ÒÓ

Y lo jodido es que cada día me encuentro un nuevo caso de robo con alevosía y mucho morro. Todos los días los que nos dedicamos a esto de las letras vemos con estupefacción cómo un ente ignoto pone en su estado de Facebook, o en su blog, o en su web, o en su diario personal, un texto que ha escrito otro alguien, lo firma con su propio nombre y lo suelta, hala, tan feliz, aguardando a que todos sus contactos le dediquen una salva de aplausos por su habilidad literaria y su genuina inspiración de miércoles por la mañana. Plas plas plas eres un genio, qué bien escribes, eres nuestro ídolo, te queremos, voy a buscar unas bragas a ver si te las tiro a tu muro de Facebook o en los comentarios de tu Fotolog para demostrarte mi amor incondicional y mi ardoroso deseo.

Lo flipo en gominolas. No, en serio que lo flipo. En gominolas. Y además se me abren las carnes de la rabia que me da ver estas cosas. Y se quedan tan felices y tan contentos, los tíos. O, peor aún, cuando entras a sacarles los colores por sisarte un texto (o sisárselo a un compañero) encima te insultan, o se ríen de ti, o te vienen con “marxate ke aka no vuscamos mas ke disfrutar d nuestros inspiracions i no keremos jente ke benga ha molestar”. Oh, espera, sí, ahora me creo mucho más que el autor del texto seas tú, perdona, ya me voy. Muy bueno, por cierto. O «es k solo keria conpartirl haci ke no digas ke e robao xk solo lo e puesto aki». Bien, campeón, es que eso es robarlo, chavalín, pequeñuelo, cosa linda, ay ay ay animalito eaea.

No son casos aislados, no: por ejemplo, en esta página unos cuantos compañeros recopilan los plagios, robos y demás afrentas que se van encontrando por la red. Ni es la única página, ni son los únicos robos, por desgracia.

¿Que no es para tanto? Joder que si es para tanto. Si tú dedicas tu jornada laboral a construir una casa, yo no voy con todo el morro y te la mango o te la okupo o digo que la he construido yo y se la vendo al vecino del quinto, que tiene goteras y el del sexto se dedica a bailar claqué los viernes por la noche y hace tiempo que dice que se quiere mudar. Si dedicas tus noches a hacer punto, yo no voy, te mango el jersey y se lo voy enseñando a todo el vecindario para que admire mi habilidad con las agujas, fíjate qué rechupiguay me ha quedado el diseño a rombitos de la sisa con lo jodido que es hacerlo, ¿eh? ¿A que soy genial? Si te dedicas a escribir, no voy, te robo el relato, o el poema, y se lo enseño al de la panadería a ver si le impresiono y consigo que me lleve a la cama. No, gente: eso no es sólo que esté feo. Es que es un delito. Porque a eso se le llama robar.

¿Que por qué? Porque a las cosas hay que llamarlas por su nombre. Un robo es un robo, y plagiar, hermosos míos, es ROBAR. ¿Que no? Mirad, facilito os lo voy a poner, para que lo entendáis. La RAE, que por muchas gilipolleces que haga sigue siendo la que pincha y corta en esto del idioma y que, hasta que se demuestre lo contrario, es la que dice qué significa qué cosa y punto y a tragar todos, dice lo siguiente:

robar.
(Del lat. vulg. *raubare, y este del germ. *raubôn, saquear, arrebatar; cf. a. al. ant. roubôn, al. rauben, ingl.reave).
2. tr. Tomar para sí lo ajeno, o hurtar de cualquier modo que sea.


Si existe algo llamado «propiedad intelectual», es porque aquello que sale de nuestro intelecto en forma de obras es NUESTRO. Si alguien coge algo que es de MI PROPIEDAD, entonces está cogiendo algo que no es suyo, que es MÍO. Así que me está robando. Sí, si pillas una frasecita de un relato/novela/ensayo/artículo que haya escrito yo y lo pegas en tu estado del Facebook sin decir que no es tuyo sino mío, joven padawan, ME ESTÁS ROBANDO. Y además hay otra cosita curiosa: la propiedad intelectual es del autor REGISTRE O NO LA OBRA. ¿Que no? Ojito:

Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril

Artículo 1. Hecho generador
La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el solo hecho de su creación.

Artículo 2. Contenido
La propiedad intelectual está integrada por derechos de carácter personal, que atribuyen al autor la plena disposición y el derecho inexclusivo a la explotación de la obra, sin más limitaciones que las establecidas en la Ley.

Artículo 14. Contenido y características del derecho moral
Corresponden al autor los siguientes derechos irrenunciables e inalienables:
1. Decidir si su obra ha de ser divulgada y en qué forma.
2. Determinar si tal divulgación ha de hacerse con su nombre, bajo seudónimo o signo, o anónimamente.
3. Exigir el reconocimiento de su condición de autor de la obra.
4. Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación.


Es decir, es algo irrenunciable: si yo escribo algo, es mío lo quiera yo o no. Así que, niños y niñas, incluso si os las prometéis muy felices porque lo que habéis copypasteado no está registrado, no os engañéis: aun sin ese registro, ese texto, ese dibujo, esa foto, esa canción, SIGUE SIENDO DE SU AUTOR. Así que cogerlo sin permiso y hacerlo pasar por algo vuestro SIGUE SIENDO ROBAR. Y a los que roban se les llama LADRONES.

Que ya está bien de tanta tontería. Que si supierais lo que cuesta sacarse las palabras de dentro, el esfuerzo físico, mental y emocional que supone escribir, las horas y horas que todos los que nos dedicamos a esto echamos delante del ordenador, las noches, fines de semana y horas libres que sacrificamos por escribir, se os caería la jeta de vergüenza sólo de pensar en intentar hacer pasar nuestras obras por vuestras. O quizá no, porque hay que tener muy poquita vergüenza para coger un texto, una ilustración, una canción, una foto de otra persona y plantarla en vuestro blog, o en vuestro tuenti, o en vuestro facebook, y esperar que todo vuestro rebaño de amigos se crea que lo habéis parido vosotros. Claro que sí, hombre: lo has escrito entre clase y clase, sentado en el váter mientras esperabas a que tus intestinos liberasen su contenido en prosa poética, no te digo lo que hay.

Vergüenza, coño. Si queréis la admiración de vuestro corrillo, cread vuestras propias mierdas y dejad las nuestras en paz. O, mejor aún, aprended a tocar la guitarra y llevad a todas las nenas del insti al parque a tocarles canciones de Pablo Alborán («Es mía, es que estaba súper inspiradísimo ayer por la tarde, telojuro»), los grandes éxitos de Amaral y lo que surja detrás de un matorral. Igual ahí sí sois capaces de hacer algo vuestro. Aunque mi confianza en vuestras habilidades no sea excesiva, pero quién soy yo para juzgar la matorralidad de nadie.


Nota: las imágenes están sacadas de google, sin ningún ánimo mangante, mangador o manganeso ;)

sábado, 25 de mayo de 2013

Orgullo friki

Andaba yo pululando por twitter y he visto en el hashtag #orgullofriki no uno, ni dos, ni treinta mensajes que básicamente venían a decir lo mismo: "Jo, ahora todo el mundo es friki, ya no mola serlo, dentro de nada ser friki va a ser mainstream y va a ser súperpococool decir que eres friki porque hasta el de la carnicería va a serlo". Y se me ha quedado una cara un poco tal que así ._____. porque no sabía yo que friki era el antónimo de mainstream... de hecho, tenía entendido que el antónimo de mainstream era hipster (o gafapasta de toda la vida xD). Que yo sepa (voy más allá) el término friki no significa lo mismo que su origen, el inglés freak (monstruo, tío raro, malformado), sino que es más bien tirando a sinónimo de geek (los que se dedican -de forma un poco obsesiva- a sus aficiones y hobbies). Y por ningún lado dice que para que se te pueda aplicar el término tienes que ser tú solito el que tenga esas aficiones o hobbies :P A mí personalmente me la pela en si bemol si lo que me gusta me gusta a mí sola o le gusta a todo el mundo universo, pero imagino que va la cosa en gustos...

A lo que voy: ¿En serio se va a 'devaluar' el frikismo si se convierte en una corriente seguida por un amplio porcentaje de la sociedad? ¿De verdad ser friki es algo reservado a "unos pocos", y si somos muchos ya no somos frikis sino borregos que nos dejamos llevar por eso tan horrible que es el gusto mayoritario? ¿Somos frikis de primera porque lo somos desde antes que nadie, y los demás son unos advenedizos aborregados que no tienen ni idea de lo que significa el frikismo "auténtico"? ¿Qué somos, frikis o hipsters, que sólo nos mola algo mientras no le mole "a todo el mundo"...?

Y de regalo, el montajito de la portada de mi última novela que he hecho para celebrar el día del orgullo friki =D